Conecta con nosotros

Analista

Alito Corleone

Publicada

en

75 Visitas

El presidente nacional del PRI se encuentra contra las cuerdas y dirían los que saben de box, está noqueado de pie.

Alito Tattaglia” gobernó Campeche al viejo estilo del partidazo, y es vox populi que lucró con todo, aprovechando que en dicho estado se encuentra basada la operación petrolera en mar de PEMEX, la joya de la corona para hacer negocios desde el poder.

Pero “Alito Bonanno” salió de Campeche y como hábil hombre de poder aterrizó en la presidencia del PRI, que se mantiene al igual que su presidente, noqueado sobre sus piernas, y negociando lo que puede, aliándose con quien se deja y sin la más mínima oportunidad de que su imagen de institución corrupta mejore.

El caso actual es que la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, ha presentado una serie de audios en los que exhibe a “Alito Gotti” como el pillo que es, y las grabaciones, aunque ilegales, no tienen desperdicio. Habla de millones de dólares para pagar a un consultor español, que increíblemente sigue ganando fortunas en México sin ser en realidad bueno, aprovechándose del bajísimo nivel de muchos políticos mexicanos.

Se habla de pagos en el extranjero, en transferencias, efectivo y todo huele mal, muy mal. Después, de una manera por demás burda y corriente, se “queja” de que los dueños de Cinépolis “debieran dar más dinero” a las campañas, porque ganan mucho con su exitosa operación internacional. Además, “Alito Colombo” dijo en un audio que “a los periodistas no hay que matarlos a balazos, hay que matarlos de hambre”.

Y como remate de una serie de grabaciones dignas de un documental de Netflix, “Alito Lucchesi” habla del manejo de propiedades con valores millonarios, que resulta compró en centavos, y se le escucha hablando con quien parece su operador financiero. El caso es que la oposición está en vida vegetativa y su atención está centrada en los escándalos de “Alito Genovese”, en lugar de enfocarse en hacer un último esfuerzo por transformarse.

El PAN tampoco se ve con cuadros sólidos y el PRD no “da color”.

Parece que los días del gran “Alito Luciano” están contados al frente de su partido. La gran pregunta es: ¿qué dinosaurio recibirá la estafeta?

EDICIÓN IMPRESA

Tendencia