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Alimentación sin píldoras mágicas

Con el tiempo me he dado cuen­ta que la palabra “dieta”, a como los alimentos, los tienen satani­zados y catalogados para deter­minadas temporadas.

Algo que siempre me pone a pensar es el hecho que cuando pensamos en la palabra “dieta” automáticamente lo relacionan a pasar hambre pero la realidad es que en el 99.9% de caso una alimentación variada, ejercicio, acompañado de la calidad del sueño son la formula única para los resultados.

El ser humano esta acos­tumbrado a las cosas fáciles y rápidas, porque así es nues­tra vida hoy en día, sin embar­go, para nuestro cuerpo, no hay camino rápido ni píldoras má­gicas. Requiere de esfuerzo y dedicación.. ¿Por qué? Aquello que se genera con disciplina y constancia, es aquello que ge­nera un habito, no un resultado temporal.

Te invito a buscar vivir una vida sana, no solamente por que tienes un viaje, una boda, una graduación o por cuarentena. Vivir una vida sana y en equili­brio implica siempre alimentar no solo el cuerpo con los ali­mentos necesarios, implica nu­trir tu mente y tu alma.

Lo importante es comenzar, no importa el tiempo y el mo­mento. La decisión es comenzar y una buena manera es dando pasos pequeños, de todas for­mas, nadie aprendió a correr antes que caminar. Te compar­to un par de ejemplos:

  • La solución no es dejar de comer tortillas, pero si te co­mías 5 y en tu plato también hay arroz, disminuye la cantidad de tortillas que estas consumien­do, la clave es la moderación.
  • Aumenta tu consumo de líquidos. OJO AQUÍ, tu me­jor opción siempre será el agua natural, pero si eres fan de las agua de sabor puedes optar por infusiones naturales con edul­corante libre de calorías y aguas de sabor como la jamaíca.
  • Intenta cocinar con can­tidades mínimas de aceite. Me encanta hacer énfasis que la comida mexicana es una de las culturas más ricas en nutri­mentos, la cuestión aquí es NO abusar de la cantidad de aceite con la que cocinamos.
  • En el caso del ejercicio, no lleves tu cuerpo al extremo que­riendo hacer en un día lo que no hiciste tiempo atrás, es cuestión de paciencia.

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