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Tras la gran reducción en el número de vuelos intercontinentales, estas últimas conexiones aéreas de México podrían funcionar como punto de tránsito vital entre México y EE.UU.

Al finalizar COVID-19, México podría ser el proveedor uno de EE.UU

Oxford Business Group reportó que desde las elecciones de 2016, la actividad económica entre ambos países se ha mantenido saludable, y en 2019, México se convirtió en el mayor socio comercial de EE.UU.

El último reporte de Oxford Business Group indicó que la respuesta relativamente contenida que México ha tenido ante la epidemia del coronavirus (COVID-19), se debe al deseo del presidente Andrés Manuel López Obrador de minimizar lo más posible el impacto negativo sobre la actividad económica, la cual experimentó una pequeña contracción de un 0.1% en 2019.

Según ha expresado públicamente López Obrador, aplicar unas políticas de bloqueo más restrictivas, como en China y Europa, tendría un efecto muy negativo en la economía, indicó Oxford Business Group.

“Hay millones de mexicanos que viven al día”, afirmó López Obrador el 23 de marzo en la conferencia de prensa matutina. “Tenemos que velar por su salud y al mismo tiempo cuidar el bienestar de la economía en general”.

Esta respuesta contenida de López Obrador podría deberse al enfoque que su homólogo, el presidente Donald Trump, está tomando en Estados Unidos, señala el reporte.

Desde el 21 de marzo, la frontera entre EE.UU. y México permanece cerrada para los “viajes no esenciales”, no obstante, se permite cruzar la frontera con fines comerciales y educativos lícitos, y sigue habiendo vuelos comerciales entre los dos países”.

Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores de México, y Mike Pompeo, su homólogo en EE.UU., han reiterado su deseo de mantener las relaciones comerciales actuales.

Desde las elecciones de 2016, la actividad económica entre ambos países se ha mantenido saludable, y en 2019, México se ha convertido en el mayor socio comercial de EE.UU., sustituyendo así a China.

Mercancías por valor de alrededor de mil 500 millones de dólares cruzan a diario la frontera, señaló Oxford Business Group.

Probablemente se vaya a producir una reducción en la demanda de algunos productos como consecuencia del COVID-19, no obstante, esta reducción va a ir acompañada de un aumento en la demanda a corto plazo de productos esenciales, pronosticó el reporte.

“Aunque muchas industrias vayan a reducir su actividad completamente y veamos disminuida nuestra capacidad, es posible que al mismo tiempo veamos como aumenta la demanda de aquellos productos que la gente necesita ahora mismo – como los alimentos, los productos frescos y congelados, las bebidas y los suministros médicos – muchos de los cuales se producen en México”, afirmó a los medios Ohad Axelrod, cofundador y CEO de Fr8Hub, un mercado basado en la nube.

Las restricciones impuestas en varios de los estados de Estados Unidos han derivado en compras por el pánico a la escasez. Esto, a su vez, a puesto mucha presión en la cadena de suministro, desde el productor mexicano al proveedor de servicios de logística al otro lado de la frontera.

La semana del 21 de marzo, un número récord de estadounidenses solicitó la prestación por desempleo, y hoy 30 de marzo, los EE.UU. es el país con más casos confirmados de COVID-19.

Estas circunstancias pueden provocar que la demanda se reduzca considerablemente durante el segundo trimestre del año, lo cual podría ser un gran reto para muchos proveedores mexicanos.

Algunas aerolíneas se han negado a reducir el alcance de sus operaciones tanto desde como hacia México, y así garantizar que los productos esenciales lleguen a su destino a tiempo y eficazmente.

Si bien muchas aerolíneas de mercados emergentes, como Emirates y EgyptAir, han cancelado completamente sus operaciones, Aeroméxico se ha mostrado más cautelosa, aunque ha mitad de marzo redujo los vuelos internacionales en un 40 por ciento y se cancelaron 20 vuelos a la semana con destino a Europa.

Debido a la reducción en el tráfico de pasajeros, Aeroméxico ha puesto su mayor aeronave – un Boeing 787 – a disposición para transportar cargamento desde Europa.

El primer vuelo de este tipo se realizó el 24 de marzo desde Ciudad de México a Frankfurt y transportó suministros médicos, equipo tecnológico y mercancías de alto valor.

Tras la gran reducción en el número de vuelos intercontinentales, estas últimas conexiones aéreas de México podrían funcionar como punto de tránsito vital entre México y EE.UU.

La irrupción del COVID-19 ha provocado que la actividad industrial en China se haya visto afectada desde finales de enero.

La capacidad de producción de México, tanto en el sector farmacéutico como en el de los dispositivos médicos, hacen que el país esté en una situación ventajosa para convertirse en el principal proveedor de dichos productos a EE.UU.

Una vez que la crisis del COVID-19 concluya, es posible que México tenga la oportunidad de competir con China a largo plazo, indica el reporte de Oxford Business Group.

Las zonas fronterizas como Tijuana, en Baja California, tienen más posibilidades de salir beneficiadas económicamente, ya que las empresas de EE.UU. tienen cada vez mayor interés es establecer sus centros de producción en México, por el bajo coste del terreno, la energía, la mano de obra, además de contar con una situación logística mucho más competitiva en comparación con los centro de producción de China.

Aunque se espera que los trastornos sobre la cadena de suministros tengan un carácter temporal, es posible que la inestabilidad de los flujos comerciales durante el 2020 suponga una oportunidad para que las empresas mexicanas compitan a nivel global y consigan cambiar dinámica de la cadena de valor.

Hasta el momento, la cifra de infectados por el COVID-19 asciende a 72 mil casos y cerca de 34 mil muertes a nivel mundial, mientras que en México – el décimo país más poblado del mundo con 127 millones de personas – hay contabilizados 993 casos confirmados y 20 muertes.

Con información de Oxford Business Group.