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Director Miguel Cantón Zetina
Médicos, enfermeras, camilleros y choferes de ambulancias se han convertido en una familia durante la pandemia.

Agotados por exceso de infectados en Nacajuca

Solo 50% de médicos y enfermeras opera en el nosocomio. Piden ayuda, pues ir a casa por alimentos el horario se prolonga.

NACAJUCA.- Con casi el cincuen­ta por ciento de personal médico in­fectado, o por ser personas vulnera­bles de alto riesgo ante el Covid-19, el Hospital Comunitario de Naca­juca se queda casi sin médicos y en­fermeras y tienen la necesidad de doblar turnos, ante esta situación los trabajadores piden a través de las redes sociales y amistades se les apoye con enseres, como agua, café, refrescos y galletas, que los horarios para llegar a casa por alimentos se prolongan.

La doctora Alejandra Vadillo Aguilar envía mensaje al pueblo de Nacajuca y pide apoyo: “Amigas, fa­miliares, compañeras, pacientes y conocidos, como saben estamos vi­viendo una pandemia la cual de mu­chas maneras ha mermado nuestra vida diaria. Somos el segundo mu­nicipio (Nacajuca) después del Centro con más casos de Covid, no les puedo decir que ha sido fácil, he­mos tenido que invertir en nuestros equipos de protección personal, aparte con los que nos aporta nues­tra directora y la jurisdiccional con insumos de protección.

 

La doctora asegura que tanto en­fermeros como médicos, paramédi­cos, trabajadoras sociales y choferes de ambulancia, han doblado turnos por falta de personal, aunque reco­noce que “obviamente (los compa­ñeros) ya contagiados sé que tienen que permanecer en casa, muchos ya han regresado a seguir en pie de lu­cha y seguimos aquí porque lo hace­mos de corazón.

 

CADA VEZ MÁS AGOTADOS

Vadillo Aguilar reconoce que cada vez están más agotados, “muchas de las veces pasamos el turno sin tomar agua, ni comer nada”, ase­gura. “Ahora quiero pedir su ayu­da y apoyo ya que nuestro hospital no cuenta con un comedor donde nos sirvan desayuno, comida o ce­na. Quienes deseen apoyar a todo nuestro personal con café, galle­tas, botellitas de agua, refresco, va­sos desechables, azúcar, crema en polvo y lo que puedan donar.

La doctora se encuentra ads­crita al servicio de urgencia del hospital comunitario de Naca­juca y remata pidiendo a quien guste apoyarlos con una cafete­ra, “ya que la que nos donaron se rompió”.