Síguenos

¿Qué estás buscando?

Columnistas

Adolescencia y confinamiento

La adolescencia es una etapa hermosa de la vida de to­do ser humano, sin embargo el adolescente enfrenta grandes retos a llevar a cabo, como la individuación en pensamiento, la separación de los padres, la construc­ción de sus propios valores, y principios, perseguir y descubrir a su nuevo yo, lo cual lo conseguirán des­de la socialización y las vivencias fuera de casa. Por lo mismo el confinamiento temporal ve frenado para ellos este avance, aunque sea necesario para cuidar su salud física.

Es una época en la cual lo social y los amigos son claves en esta etapa, la idea de la muerte y riesgos se ve muy lejana y en ocasiones ni se contempla por­que en su imaginario son invencibles, imparables, in­mortales, quizá sea una de las razones, por lo cual la situación actual no les hace sentido, o la perciben co­mo algo que a ellos no les puede pasar, pese a que los medios de comunicación y redes sociales lo abordan constantemente, no logran comprenderlo en toda su dimensión y se les pueda ver en la calle, sin protec­ción, tratando de negar esta realidad.

Está etapa es paradójica puesto que en su incons­ciente hay muchos miedos como la muerte de los pa­dres, la pérdida de la niñez, aunque se promulguen rechazando todo lo que los ligue a la etapa infantil.

Es verdad que cada adolescente reaccionará de ma­nera diferente al encierro, por lo cual nuestro deber como adultos es poder entender estas causalidades que van a ir ligadas a su comportamiento.

Puede ser que algunos adolescentes estén más re­beldes, más confrontativos, tratando de ir en contra de la dinámica familiar, de estar otra vez inmersos en el sistema familiar, en regresión a una etapa infantil de la cual están huyendo todo el tiempo. Demostran­do con estos comportamientos pese a al confinamien­to que son libres.

La ansiedad y los miedos pueden surgir fácilmente porque hay más tiempo para parar y pensar, es por eso importante que si el adolescente quiere tener su espa­cio, no convivir tanto o permanecer en silencio pueda ser respetado.

Hay que hacerles entender de a poco, que el encie­rro es externo, que en su mente tienen una oportuni­dad de crear un espacio propio, sin sentirse invadidos en donde sólo el podrá darle paso a las personas que él quiera.

El estar conectados con sus amigos, de seguir com­partiendo con ellos, será fundamental para que el dis­tanciamiento social pueda ser tolerado y no genere ansiedad, desesperación, y conductas disruptivas.

Hay que permitirles acorde con un tiempo esti­pulado por la familia, que el adolescente pueda tener este contacto, y que a la vista del adulto podría ser in­fructuoso o excesivo, pero que a ellos le ayudará a cal­marse y tolerar lo que falta para retornar a la vida.

Tomando todo esto en cuenta se les recomienda a los padres no engancharse con las conductas que el adolescente presente.

Te puede interesar

Advertisement