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Director Miguel Cantón Zetina

‘A sus 71 años fue más fuerte que el coronavirus’

 “A tiempo que mi familia detectó algunos síntomas, fuimos a hacernos las pruebas y resulté positivo. No hubo necesidad que me entubaran”.

A Edgar Azcuaga Cabrera, presi­dente de la Federación de Trabaja­dores Obreros de Tabasco (FTOT), el coronavirus lo sorprendió cuan­do menos lo esperaba.

A sus 71 años de edad, afirma que por lo general es ‘comelón’, sin embargo poco a poco se le quitó el apetito y dormía más horas de lo acostumbrado.

Cuando acudió al hospital re­gional ‘Dr. Juan Graham Casasús’, para hacerse la prueba del Co­vid-19, dio positivo y pidió quedar­se internado durante 7 días. Luego, señala que le dieron de alta porque la enfermedad no le afectó tanto.

Asegura que el haber dejado de fumar hace 50 años, y dejar de to­mar hace 30, le ayudó a vencer con rapidez al virus.

 

—¿Qué se siente ser un paciente Covid?

Los síntomas, es que tenía poca hambre, no me daba hambre y yo soy comelón. Me daba mucho sue­ño y yo no soy dormilón. Tenía tan­tita tos, mi esposa a tiempo me dijo que me hiciera el chequeo.

Fui al ‘Juan Graham’ para que me hicieran la prueba, y resultó que di positivo. Por mi hubiera seguido trabajando con mi cubre­bocas y la sana distancia, pero creo que era el momento asertivo para saber que estaba enfermo del virus y tenía que tomar más cuidado.

 

—¿Dónde se contagió?

No sé, tal vez en el trabajo, por­que no parábamos. Así como los reporteros tienen que trabajar de mañana, al medio día, de noche, buscando la noticia, así somos los dirigentes sindicales. En la maña­na, tarde, noche, no paramos.

Mi compromiso es ver que las tiendas, abarroteras, Central de Abastos, Cedis, no fallen en el abas­tecimiento de los productos y he­mos cumplidos.

Mi reconocimiento a los obre­ros, empleados de diferentes tiendas departamentales que no han dejado de trabajar aún los días que estuve bajo tratamiento médico, los directivos continua­ron trabajando.

 

—¿Cómo fue la atención en el hospital?

Mi reconocimiento a los direc­tivos, doctores, enfermeras, a todo el personal. Me dieron un tratamiento adecuado.

Cuando me confirmaron que tenía coronavirus, me pre­guntaron si quería internarme y les dije que sí. Me dieron un tratamiento especial.

Te voy a confesar algo que no lo he dicho, tengo 50 años que no fumo y 30 de no inge­rir alcohol. En el hospital se admiraron porque pensaban que por ser abogado debería de tomar bebida embriagan­te, pero no, eso me ayudó. Me dijeron que eso me ayudaría a vencer la enfermedad y lo confirmo: es verdad.

 

—¿Cómo se curó?

Las medicinas, tratamiento médico, lo saben los doctores. Lo que sí puedo decir es que me atendieron bien y a tiempo.

No hubo necesitad que me entubaran. Seguí simplemen­te el tratamiento médico. A tiempo que mi familia detectó algunos síntomas, fuimos a hacernos las pruebas. Gracias a Dios a tiempo lo combatimos, porque a cada uno, el virus lo ataca de manera diferente.

Como había dicho, en mi caso no me dio tan fuerte, pero seguí estrictamente las recomendacio­nes de los doctores, y siete días de haber ingresado al jospital ‘Juan Graham’, me dieron de alta.

 

—¿Festejó por haber vencido al coronaviurs?

Primero doy gracias a Dios por­que pude vencer la enfermedad en donde muchos no lo han logrado.

Lo repito, a mis 71 años me ayu­dó el que no soy bebedor ni fuma­dor. Sí tal vez fumé unos dos o tres cigarrillos en la secundaria, pero lo dejé porque no me gustó. Tampoco soy dado al licor. Yo sigo realizando mi trabajo guardando la sana dis­tancia, por teléfono, teleconferen­cia o como sea oportuno.

 

—¿Qué mensaje le da a los tabas­queños?

Hago un llamado a que tomemos las medidas protocolarias, que da el gobernador, que da la Secretaría de Salud y que señalan los medios de comunicación.

Evitemos un contagio, porque así como la enfermedad no es letal para la mayoría, para los que tie­nen alguna enfermedad crónica les puede arrebatar la vida.