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Opinión

A cuatro años del Cambio

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MIRIAN C. MARTÍNEZ LÓPEZ- MIRIAM MARTÍNEZ - Miriam Carolina Martínez Lópe -

El 1ro de Julio de 2018, ese día ganó la presidencia del país Andrés Manuel Lopez Obrador, a medio día, los amigos que llevaban los conteros de salida, comenzaron a sentir el cambio, irreversible decían. Todos nos manteníamos callados emocionados, con los labios apretados, para no dejar salir la emoción, y así seguir pidiendo a los amigos que salieran a votar, ni un voto esta de más, ya habíamos perdido así en 2006.

Tabasco es un estado principalmente agrícola y ganadero, se incentivó la ganadería extensiva, y así desde los años 30´s grandes extensiones de selva fueron convertidas en campos para alimentar al ganado, la raza cebú fue traída y adaptada a nuestro clima. Después, en los 70´s la agricultura extensiva fue el objetivo del gobierno de Tabasco, y así nació el Plan Chontalpa y el Plan Balancán-Tenosique de tal forma que además del cultivo de plátano y cacao, comienzan grandes extensiones de cultivo de maíz, frijol, arroz, el granero del país decían. En los 80´s sin comprobar la consolidación del campo, se firma el tratado de libre comercio entre México-USA-Canadá, llevando a los más pobres hacia la miseria, cae la clase media alta y se comienza a adelgazar la clase media.

El primer y más grande proyecto del presidente Andrés Manuel, “Sembrando Vida”, es el apoyo más importante para los campesinos más pobres, cinco mil pesos al mes a cambio que trabajes tu propia tierra, además de apoyo técnico, cada sembrador tiene un guía para sembrar, hacer fertilizantes, insecticidas naturales. Como todo proyecto de gobierno tuvo un inicio que parecía incierto, la gente decía “agárralo, total nadie va ha ver si lo hiciste o no”, la comunidad supervisa, hoy, cientos de millones de árboles están sembrados desde hace 3 años y en este momento cientos de miles de hectáreas están sembradas de maíz y frijol.

Cuatro años después en Tabasco, sus comunidades tienen vida, la inseguridad disminuyó, en cada centro integrador, regresaron los tendejones que cerraron, porque no había a quien vender, de nuevo por sus calles hay quien venda empanadas, tamales y enchiladas. No faltará quién diga, bueno, no todos conservan su tierra, y es cierto, el hambre fue tanta que la mal vendieron, son gente de campo, tienen trabajo desde entonces en su propia comunidad, no tienen que ir a la cabecera municipal a ganar lo mismo y gastar en pasaje.

¿Y cómo ayuda PEMEX?, ¿y las refinerías?, esta industria fundamental para que no aumentara exponencialmente la miseria en el campo, también la vendieron y dejaron solo jirones de ella.

El manejo excepcional de PEMEX, ha logrado que se recupere la extracción del petróleo en tierra y aguas someras, lo que hace que el costo baje, las 6 refinerías arregladas y las dos nuevas harán que la dependencia de gasolinas que tiene el país se quede en el pasado.

Sí, hay gasolina, y con ello mejora el poder adquisitivo de la población porque se mantiene controlado el aumento de los precios. Y, sí, cambió Tabasco y seguirá mejorando la vida de su gente cada día. Hay más alegría, poco a poco le quitaremos la amargura a los más pobres porque la miel ya la cultivan ellos.

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