TELÉFONO ROJO

El Poder Judicial se juega su autonomía


José Ureña

El paso de partida está dado.

El presidente de la Corte, Luis María Aguilar, ya comunicó al Senado la inminente salida del ministro José Ramón Cossío, el 30 de noviembre.

Viene el nombramiento de su relevo y hay tres candidatas de Andrés Manuel López Obrador a sucederlo:

-Paula María García Villegas Sánchez Cordero, hija de la ex ministra y designada secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

-Yazmín Esquivel Mossa, presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de México y, muy importante, esposa del constructor favorito del presidente electo.

-Y Leticia Bonifaz, directora general de Derechos Humanos de la Corte.

LA ESPOSA DE JOSÉ LUIS RIOBÓO

Los momios favorecen a Jazmín Esquivel Mossa.

Si Andrés Manuel López Obrador logra imponerla –y no se ve cómo Enrique Peña pueda influir con un prospecto propio-, tendrá una posición muy importante en el control o influencia del Poder Judicial de la Federación.

Una segunda carta sería el ministro Arturo Saldívar, a quien prefiere de presidente de la Corte.

El o la sustituta de José Ramón Cossío debiera ser designado en noviembre para mantener completo el pleno del máximo tribunal del país, pues su retraso generaría vacíos.

Un riesgo: no tener votación non para la designación del relevo de Luis María Aguilar y en enero caer en el riesgo de empate y repetir el penoso espectáculo de 2015, cuando no se pusieron de acuerdo para elegir a su presidente.

Debió intervenir el entonces secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, para pedir cordura y de esa manera zanjar la polarización.

Hoy hay cuatro interesados en presidirla: Alfredo Gutiérrez Ortiz, el mencionado Arturo Saldívar, Alberto Pérez Dayán y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Sin el sucedáneo de Cossío Díaz, los diez en funciones podrían entramparse.

Luego, en febrero, la Corte quedaría con sólo nueve ministros al retiro de Margarita Beatriz Luna Ramos. Para entonces sabremos si conserva su independencia o modifica su Sala Superior con la influencia del presidente como en los tiempos dominantes del PRI.