MANIFIESTO

A sacar cuentas con AMLO


José Chablé Ruiz

El próximo domingo el Gobernador Arturo Núñez Jiménez sostendrá una reunión privada con el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador, en la que pasará el “trago amargo” de reconocer que se equivocó en su relación política con el fundador de Morena; tendrá la oportunidad de terminar con las diferencias políticas que tiene con él, así como pedirle que rescate a su gobierno de la insuficiencia presupuestal, porque si no lo hace concluirá su período con una revuelta social.
 
Conociendo el talante de Núñez, le será difícil procesar ese momento de la reunión. A Núñez se le ha visto incómodo, dubitativo, en las reuniones que ha sostenido con AMLO. Hoy el balance político favorece al de Tepetitán, quien mostró magnanimidad en las reuniones con sus opositores políticos, el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo; el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”; o el de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”.
 
AMLO lo ha hecho en aras de la “unidad, la reconciliación nacional y por el proyecto de la IV Transformación”.
 
Núñez falló a sus amigos que lo ayudaron a llegar y a ganar la Gubernatura, a los tabasqueños. Su gobierno favoreció a los de siempre y a los que lo combatieron. Tanto sus amigos como los tabasqueños viven una pesadilla social y económica diaria, que agobia, estresa, genera desesperanza, agonía, que los conduce a organizarse para que no quede impune la burla, el engaño.
 
Núñez necesita 5 mil millones de pesos para evitar un cierre de gobierno que se vislumbra más desastroso que el del Gobernador Andrés Granier Melo. Sólo AMLO lo puede ayudar. El Presidente Enrique Peña Nieto ya no lo hizo.
 
Núñez cuenta con el apoyo del Gobernador electo, Adán Augusto López Hernández, para tener un buen cierre de gobierno. Adán aprobó que el Congreso del Estado reasigne 125 millones de pesos del empréstito de Seguridad Pública a la Secretaría de Salud.
 
De rescatarse a Núñez, alguien tiene que enfrentar el “error” presupuestal. No puede quedar impune.