Altavoz

¡Sálvese quien pueda!


Fabiola Xicoténcatl

Lunes 8 de octubre. 10:00 de la noche. Zona Residencial de Tabasco 2000. Un comando armado llega hasta el restaurante El Costeñito. Hombres armados entran por la terraza del local, pistola en mano y atracan la caja del restaurante que también cuenta con una discoteca. Los clientes son clientes que llegan a degustar la comida de mariscos y jóvenes que llegan a bailar y disfrutar. Los ladrones vacían la caja registradora con el dinero de las ventas del día y "bolsean" a los comensales a quienes les quitan dinero, carteras, celulares, joyas, relojes y todo lo que traigan encima. En minutos, los cacos 'despluman' a todos los clientes.

Ese mismo lunes por la mañana ejecutaron a tres hombres en distintos municipios; por la tarde mataron a dos más en la colonia La Manga, y por la noche se registraron dos balaceras en distintos puntos de Villahermosa y la zona conurbada con Nacajuca.

Tan sólo en este 2018 existen 2 mil 466 casos de robo a negocios, entre ellos a restaurantes y atracos a comensales a los cuales los dejan sin nada, como el sucedido en el restaurante Las Manzarinas, ubicado sobre la carretera Comalcalco- Paraíso, o el que ocurrió al restaurante El Pez- On, que se localiza sobre la carretera Parrilla-Teapa o al cliente del restaurante "Mis Blancas Mariposas", del poblado Huapacal que está sobre la carretera La Isla-Cunduacán.

Cuando los clientes tratan de evitar el despojo y encaran a los ladrones, las consecuencias son de sobra conocidas, como la de El Pez On, donde también lastimaron a dos clientes de dos cachazos de pistola en la cabeza.

A principios de este año en varias colonias y fraccionamientos de Villahermosa, se dio una ola de asaltos a familias enteras cuyos integrantes los fines de semana, conviven entre ellos. Comandos de hombres armados irrumpieron en sus casas y los despojaron de todas sus pertenencias. Hubo un caso que en el colmo del cinismo, no obstante que les habían hurtado carteras y celulares a los invitados, se llevaron la carne del asador con todo y tortillas y salsa. De ese tamaño es la inseguridad. Parece que estamos en el Viejo Oeste. Así vivimos en todo Tabasco y en Villahermosa, con la constante zozobra, el temor y el terror. Ya no hay rondines policíacos, no hay patrullaje. Esto sólo se ve a duras penas cuando ocurre una tragedia. Ahí si surden los 'efímeros' retenes. La seguridad y el combate a la inseguridad sera el "trompo a la uña" de la próxima administración..