DESDE EL CLUB HOUSE

Olmecas: cuarta transformación


Charly Levi

› Al incluir a las efímeras aves de paso, Cardenales de 1975, el Club de Baseball Tabasco está cerca de lo que sería una cuarta etapa dentro de su historia, acumulando igual número nombres (4) de batalla, además de sus diversos esquemas de operación y financiamiento que datan desde 1977, cuando Guillermo Sevilla obtuvo a los Bravos de Reynosa para convertirlos en los Plataneros, después Ganaderos, y desde 1990 Olmecas de Tabasco. El empresario paraiseño Guillermo Sevilla vendió el club al poco tiempo al entusiasta amante del beisbol Julián Manzur Priego, que para 1979 ya disfrutaba de su primer viaje a la atmósfera de una postemporada, ante el delirio colectivo de la noble afición tabasqueña. Los Plataneros contaron con inversiones significativas de un César Lastra y Jesús Sibilla Zurita, entre otros, se convirtieron en los Ganaderos, organización que caminó de la mano del famoso Humberto Tapia Córdoba hasta 1989, última temporada del "Bolavista". Hasta poco después del campeonato de 1993, la organización fue operada por capital privado, encabezados por Diego Rosique Palavicini y Carlos Elías Dagdug. Vino una segunda etapa de administración en donde hubo inversión privada y dinero público que representó la Codetab, unidad de negocios en tiempos de Madrazo Pintado. Andrade y Granier utilizaron el esquema de total control del Gobierno en las decisiones del club, al igual que en el mandato de ANJ que está finalizando. Con el reloj en contra, el Gobernador Electo Adán Augusto López Hernández, considera pertinente una cuarta etapa de administración en los Olmecas, lo cual supone aportaría un renovado dinamismo a la organización al retornar el esquema de inversiones privadas. Sin embargo, por lo visto y hasta el momento, los supuestos interesados, solo han solicitado informes del "status" que guarda el Rancho puesto a la venta.