Entre Números

Salarios justos e igualitarios


Mtra. Soraya Pérez

SEGÚN DATOS DEL WORLD ECONOMIC FORUM (WEF), MÉXICO SE POSICIONA EN EL LUGAR 84 DE 137 PAÍSES EN EFICIENCIA LABORAL.
 
Durante más de nueve años se ha discutido sin éxito una Ley que regule los salarios de los servidores públicos de la Federación. Una forma de ser responsables y congruentes con las nuevas medidas de austeridad, es regulando los salarios para que sean justos y acordes; sin distinción de género, condición social, etnia o cualquier otra que pretenda discriminar.
 
Como servidora pública me consta que los salarios no tienen que ver con el desempeño o la eficiencia de nuestro trabajo, es decir, hay quienes ganan más por hacer menos y hay quienes ganan menos haciendo más, incluso, el hecho de ser mujer puede determinar un menor salario. 
 
Por eso, el pasado 11 de septiembre presenté una iniciativa de vanguardia y acorde al marco jurídico vigente para regular los rangos y montos de las remuneraciones de los servidores públicos federales. Mi propuesta considera la igualdad, la proporcionalidad y la transparencia, obligando a que los tabuladores de salarios estén categorizados de acuerdo a la complejidad de la responsabilidad, y además, garantizando que se prevean recursos para cubrirlos. 
 
Según datos del World Economic Forum (WEF), México se posiciona en el lugar 84 de 137 países en eficiencia laboral como resultado de las remuneraciones que perciben sus trabajadores, ¡un lugar muy bajo! Por tal motivo, de aprobarse esta Ley, garantizará la permanencia, claridad y eficiencia en la prestación del servicio público. Además, disminuiría la brecha salarial entre hombres y mujeres, que según el WEF estima nos llevaría más de 130 años erradicar en México. 
 
La Convención Interamericana contra la Corrupción, de la cual México forma parte, señala que los estados miembros deben tomar medidas de prevención de la corrupción tomando en cuenta la relación entre una remuneración equitativa en el servicio público. Y es que está más que probado que cuando no se tiene un salario acorde, se incentiva la corrupción. 
 
Como legisladores, es nuestra obligación asegurar la eficiencia de la administración pública y en una verdadera República todas las voces deben ser escuchadas, y se deben privilegiar Leyes como ésta que aseguren la construcción de un México mejor; si esto no pasa, estaríamos más bien en una “dictadura disfrazada de República”. ¡Erradiquemos los vicios y arbitrariedades en la determinación de los salarios!