ANALISTA

El dinero en nuestra mente


Óscar Gómez Cruz

Como seres humanos, pensamos con base en un racionalismo económico, buscamos minimizar pérdidas y maximizar ganancias.

Si algo nos cuesta dinero o esfuerzo, entonces le prestamos atención y modificamos nuestro comportamiento para no incurrir en costos o en consecuencias que nos produzcan, ya sean pérdidas económicas o de tiempo.

Y el tiempo es dinero.

Este es el principio fundamental para una sociedad que vive en orden respetando la ley. Sin duda alguna, son la educación en casa y la formación en la escuela, los soportes para inculcar valores y principios de respeto a los demás y a la Ley misma. Pero si la educación y formación no pueden ser uniformes, entonces es la Ley y las consecuencias de no acatarla, quienes tienen un rol educador social.

En resumen, o cumples por la buena o por la mala.

Y entre más caro es el costo a pagar, menor es la motivación para romper la Ley.

En México es fácil y barato romper la Ley, y mientras exista un costo a pagar para salir impune, la corrupción como problema social tardará más de una generación en disminuir, no digamos erradicar.

Los países avanzados se sustentan en sistemas educativos sólidos, donde se inculcan valores. Pero al no poder confiar en la bondad y buen comportamiento de cada ciudadano, se establecen penas muy altas en caso de sentirse tentado o animado a romper la Ley.

El costo es muy alto y por ende, la motivación disminuye. No son más honestos y decentes los daneses que los mexicanos, simplemente tienen sistemas que acotan a sus ciudadanos a cumplir con la Ley.

Esto se vuelve una costumbre y finalmente un hábito. El comportamiento, si bien es condicionado, se transforma en algo cotidiano.

La corrupción no se termina con el ejemplo de un presidente o gobernador; ayuda sin duda, pero se logra cuando con educación se forma una sociedad que ve en el cumplimiento de la Ley algo que beneficia a todos; y si esto no queda claro, entonces el precio a pagar debe ser altísimo.

¿Cuál es el requisito fundamental? Que no exista corrupción.

A trabajar en esto, México.