Purgatorio

¿También tú... Fernando?


Juan Manuel Juárez

Hace poco más de 5 años, a Fernando Valenzuela se le ocurrió "achecharse" frente al gobernador. Justo el día de su cumpleaños había sido designado Fiscal General. Su nombramiento tenía sabor a "regalo" de cumple, por lo que el buen Fer era felicitado por partida doble. Ante su jefe y compañeros de gabinete, entre los que por coincidencia se encontraba Amet Ramos, que a manera de chascarrillo decía: "seguro vas a depender de mí, pues todo lo que suena a Fiscalía, es de mi resorte..." Fer tomó de buen modo lo que sabía a broma y soltó una carcajada con los amigos que con él departíamos. Luego bromeó diciendo que se había "sacado la rifa del tigre" no sólo por el encargo, sino porque éste era (o es) de siete años. Y Núñez, un gobernador que sabe premiar pero también llamarle a las cosas por su nombre, atajó: "todavía estás a tiempo de arrepentirte". Fernando respondió titubeante: "no señor, vamos para adelante". El tiempo transcurrió hasta dejarnos con el Jesús en la boca... A Fer lo alcanzó su propia realidad: el aparente desmoronamiento de la confianza de quien lo impuso y la lejana posibilidad de ser confirmado por quien tendrá la sartén por el mango a partir del primero de diciembre para continuar los dos años que le restan. Hoy está en el ojo del huracán, acotado por los escándalos, muchos de ellos direccionados injustamente contra su persona. La inseguridad lo rebasó y los logros alcanzados se han visto eclipsados frente al miedo ciudadano. Los expedientes sin resolver en los que Valenzuela ha tenido que guardar "silencio institucional", como en los homicidios de los periodistas Dagdug y Huerta, son hechos entendibles desde adentro, pero no para los de afuera. Son incontables los asuntos sin resolver. Las estrategias como la creación del GOPE para combatir al crimen "organizado". El responsable principal, Gustavo Rosario, se fue antes de que el barco hiciera agua, y hoy, sólo quedan él y el inútil del secretario de Seguridad, Jorge Aguirre, que, entre muchos otros pecados, fue cómplice en el negocio del "Dronazo del sexenio", por acción u omisión. Termino diciendo que Fernando, sin duda es una buena persona, no "se sacó la rifa del tigre", sino que se lo soltaron y hoy se lo quiere "merendar", ¿usted qué opina?