DOBLE FILO

¿Reconciliación con austeridad?


Homero T. Calderón

Hay algo que no concuerda. Si el plan es reconciliarnos a todos apretándonos los genitales, no creo que ese sea el camino. Es como querer violarte sin darte antes – mínimo- un besito.

Nadie debe olvidar que Tabasco está en crisis. Y de eso ninguno de nosotros tiene la culpa. Creo que el nuevo gobierno debe poner, ¡a la voz de ya! expertos que hagan un estudio profundo sobre la situación. Apretarnos los genitales sólo elevará la irritación que ya priva desde hace dos años por falta de circulante en la calle.

De acuerdo, aceptamos la reconciliación, pero no a un precio tan alto.

El "brodie" Adán Augusto tiene cinco meses y medio para resolverlo, porque Tabasco no es lo mismo que Chihuahua, Tamaulipas o Sinaloa.

En aquellas entidades, la agroindustria es parte de un proyecto consolidado desde hace muchísimos años. Chihuahua –por ejemplotiene una riqueza frutícola, forestal y minera impresionante. Sinaloa es exportador agrícola, quizá el más importante del país, y en Tamaulipas sus complejos industriales en Altamira, Tampico y Madero, más su enorme producción de sorgo en la región norte, tienen a ese estado en un lugar de privilegio.

Por el contrario, en Tabasco no producimos prácticamente nada. Nuestra fuerza son 120 mil burócratas. Y si dentro de esa cifra se recortan sueldos; si ya sabemos que hay crisis galopante que apenas nos da para mal tragar; si de esa crisis han aflorado delincuentes que no te dejan ni respirar porque ahora han aprendido hasta matar, ahí es donde "nuestros expertos" deben ver de dónde van a recortar.

Porque el trabajador o empleado en Tabasco tiene compromisos que no sólo son comer. También hay que pagar el abono de la "tele", de la máquina de coser, del "refri". No todos tienen casa propia. La CFE sostiene las tarifas más "culeis" del país, el gas butano es carísimo, la gasolina está sobre los veinte pesos. Ergo entonces, si bajan los sueldos así (sin salivita) nos van a partir más a nuestra santa madre…