EL ATLETA

México megadiverso


México es uno de los países con mayor diversidad biológica del mundo. Gracias a las características de nuestro territorio contamos con múltiples ecosistemas entre los cuales se encuentran bosques, matorrales, pastizales, selvas, desiertos, manglares, playas y arrecifes, entre muchos otros, que gracias a su riqueza nos brindan extraordinarios servicios ambientales, fundamentales para la vida y el desarrollo de diversas actividades.

Que México sea catalogado como un país megadiverso significa que contamos con una gran cantidad y diversidad de especies animales y vegetales. Ocupamos el primer sitio a nivel mundial entre los países con mayor número de reptiles, el segundo en mamíferos, el cuarto en anfibios y el quinto en plantas.

Esta biodiversidad es un elemento del cual depende el presente de nuestras comunidades y su proyecto de futuro. De ella obtenemos agua dulce, aire puro y suelos fértiles para cultivar nuestros alimentos.

Esta gran riqueza se ve amenazada cotidianamente por nuestras propias actividades, entre las que destacan: la contaminación y el deterioro de nuestros ecosistemas, la explotación irracional de los recursos naturales, y la emisión de contaminantes que aceleran el cambio climático.

Como una medida global para contrarrestar este deterioro a través de la creación de conciencia, el pasado martes 5 de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, fecha instituida por la Organización de las Naciones Unidas en el año de 1974, encontrando justificación en su preocupación sobre la importancia del cuidado y mejoramiento del medio ambiente. Para la celebración de esta edición, el tema central fue Sin Contaminación por Plástico, en el intento por hacer un llamado a los habitantes del planeta para detener el impacto contaminante de estos materiales, modificando los patrones de consumo bajo la idea: si no puedes reusarlo, rehúsalo.

El gobierno mexicano a nivel federal, estatal y municipal, ha realizado distintos esfuerzos por conservar nuestra biodiversidad, sin embargo, resulta urgente fortalecer la política ambiental de nuestro país, convirtiéndola en los hechos en una prioridad e incorporándola como un elemento transversal a considerar en todos los planes, políticas, programas y proyectos que los funcionarios ejecutan.