DESDE LA DUELA

No hubo sorpresas


ERICK RUIZ NOVELO


DESPUÉS DE todo, la final de la NBA 2018 volverá a contar con los mismos protagonistas que en los tres años anteriores: Golden State y Cleveland. El mejor equipo contra el mejor jugador. Otra vez.


Los Guerreros aseguraron su cuarto viaje consecutivo tras vencer en el Juego 7 de la final de la Conferencia del Este por 101-92 a unos Cohetes de Houston que perdieron el aro de su mira en el peor momento de su temporada. Además, Stephen Curry, Kevin Durant, Klay Thompson y compañía empataron a los Lakers, Heat, Celtics y Caballeros como los únicos equipos que llegan a cuatro finales de la NBA de forma consecutiva.


La disputa por el Trofeo Larry O’Brien inicia este jueves en Oakland. Golden State ha ganado dos de las tres finales previas. Bajo el mando del entrenador Steve Kerr, los Guerreros eludieron una difícil prueba. Ahora les resta saber si pueden dominar una vez más a LeBron James y compañía.


LOS COHETES han basado su éxito reciente en usar el tiro exterior como su arma más mortífera. Pero el triple fue precisamente lo que evitó que accediesen a su primera final desde 1995.


Houston falló 27 triples consecutivos contra los Guerreros desde mediados del segundo cuarto, hasta la mitad del último período. En el tercer cuarto, los texanos erraron sus 14 intentos de tres puntos y en el último periodo la cosa no mejoró mucho. Su segunda mitad fue catastrófica: uno de 21 desde el arco. Al final, siete triples anotados de 44 intentos para los Cohetes, una cifra grotesca que contrasta con los siete triples anotados de 15 intentos de Stephen Curry. Nunca un equipo de la NBA había fallado 37 triples en un partido de playoffs y por supuesto tampoco 27 de manera consecutiva.


SI LEBRON James fuese un equipo de la NBA, sería el tercero que más finales ha disputado: los Lakers, los Celtics y los “LeBrones”. Además,  alcanzó su final por novena vez, las ocho últimas seguidas. Si LeBron fuese un personaje de “Space Jam” no iría con Bugs Bunny, sino con los extraterrestres, porque un tipo que, ya con 33 años de edad, juega íntegros los 48 minutos de su partido número 100 de la temporada y suma 35 puntos, 15 rebotes y nueve asistencias, no puede ser humano. Si LeBron no compartiese deporte con Michael Jordan sería el mejor de la historia, sin apenas discusión... Pero Jordan existe y su trono no se discute. O no se discutía. Ahora sí. Porque lo que comenzó como un susurro casi blasfemo es hoy un debate en voz cada vez más alta. La pregunta ya no es tabú: ¿Y si LeBron es mejor que Jordan?