EL OUT 28

Adrián Garza, la revelación de los Olmecas


BATEADOR EMERGENTE

AMIGOS, CAYÓ el out 27, pero el partido no ha terminado. Al hacer un balance de lo realizado por los Olmecas de Tabasco en el primer torneo de la temporada 2018 de la Liga Mexicana de Béisbol, nos topamos con que las lesiones fueron nuevamente un factor para que se quedaran a la orilla de los playoffs.
LO MALO. Apenas en la pretemporada se sufrieron las bajas de los lanzadores Tony Guzmán y del tabasqueño Juan Salvador Delgadillo, quienes estaban considerados para la rotación abridora. Otra sensible baja que se registró ya en competencia fue la del cañonero venezolano Frank Díaz. También se pueden mencionar a otros que estuvieron en el hule y que pesar de ello con el pundonor por delante salieron al diamante, como el nicaragüense Elmer Reyes, Sergio “Venado” García, el pitcher Alejandro Astorga, el cubano Yordanys Linares y el dominicano Isaías Tejeda.
La directiva del Club Olmeca salió al paso decir que las lesiones fueron factor. Es cierto, pero también lo es que el plantel está integrado por jugadores que ya tienen sus añitos tanto en la pelota como en edad. Y esto sí cuenta a la hora de jugar todos los días...
LO BUENO fue que el pitcher regiomontano Adrián Garza terminó como el segundo mejor en el departamento de efectividad del primer torneo, en este nuevo sistema de la LMB. El derecho, quien llegó esta campaña al Club Olmecas procedente de los Guerreros de Durango, registró un porcentaje de 2.39 en carreras limpias admitidas, debajo del líder Jorge Reyes, de los Sultanes de Monterrey, quien finalizó con 1.47 y delante de Jonathan Castellanos, de los Leones de Yucatán, con 2.43.
Garza comenzó el torneo en labores de relevo. Recibió la oportunidad de realizar aperturas por parte del mánager Alfonso “Houston” Jiménez y no lo defraudó: en cinco salidas obtuvo cuatro victorias, tres de ellas al hilo, por una derrota.
EL RETORNO fue el de Juan Pablo Oramas, El zurdo tabasqueño regresó de una lesión para tener una destacada actuación con seis triunfos, atrás de los líderes Carlos Hernández (Toros de Tijuana) y Josh Lowey (Acereros del Norte), con ocho victorias cada uno.
En ponches, Oramas culminó como el sexto mejor del torneo con 52. Las únicas dos derrotas que Oramas sufrió en el torneo provocó que terminara con efectividad de 3.13. No cabe duda que el orgullo de las Gaviotas cumplió y se confirmó como ídolo de la fanaticada olmeca.
LO REGULAR fueron las estadísticas a la ofensiva. Elmer Reyes fue el más destacado a pesar de que en los últimos partidos jugó lesionado. El nicaragüense terminó con porcentaje de .363, con 27 producidas y 70 imparables. El cubano Ronnier Mustelier también tuvo una buena actuación, con .333, 66 hits y 35 impulsadas. El mejor jonronero del equipo fue el dominicano Isaías Tejeda (.264), con cinco, delante de Mustelier y del lesionado venezolano Frank Díaz, ambos con tres.
LA DECEPCIÓN. Tyler Kane llegó a los Olmecas para tratar de ayudar en la rotación abridora, pero el derecho de Seattle acumuló cuatro derrotas en igual número de aperturas. Seguramente no regresará.
ADEMÁS DE las lesiones, los Olmecas padecieron de falta de bateo oportuno. Sí, hubo partidos en los que incluso conectaron más imparables que sus rivales, pero la diferencia es que dejaron casa llena o corredores en la tercera base y eso es fundamental a la hora de ganar partidos.
PARA COLMO, el fildeo de los Olmecas no se distinguió por su habilidad. En 57 partidos acumularon casi 50 errores, lo que provocaron dolorosas derrotas y en muchas de ellas se perdieron ventajas en la pizarra. El mayor número que acumularon en un partido fueron cuatro; en tres partidos cometieron tres.
EL RECONOCIMIENTO a la fiel afición tabasqueña. Según estadísticas de la LMB terminó como la sexta mejor con 102,970 fanáticos en los 30 partidos que se realizaron en el estadio Centenario 27 de Febrero de la ciudad de Villahermosa, con un promedio de 3,432 personas por encuentro, para situarse por arriba de aficiones como la de los Diablos Rojos del México, Tigres de Quintana Roo, Pericos de Puebla y Bravos de León.