Vientos Esotéricos

Ser un maestro


Tengo un hermano que es maestro… de profesión, físico-matemático. Ama la enseñanza, porque sabe que las matemáticas son la llave al conocimiento del universo y la existencia humana, pero también ela puerta al razonamiento lógico, con lo que se determinan las buenas decisiones en la vida. Algunos de sus compañeros fueron estudiantes en el ’68 y dieron su vida por sus ideales, que es lo que ahora enseñan a sus alumnos.

Y ésa es la pasión de un verdadero maestro. Dejar algo, transmitir algo, además de la enseñanza; una forma de aprender a discernir para comprender no sólo la Creación que nos rodea, también para elegir el lado luminoso de la vida.

No se necesita ser un físico matemático para ser un buen maestro, ya que basta con ser un buen ser humano y un buen maestro, preparado, actualizado constantemente, inteligente y dedicado, interesado por sus alumnos y por dejar huella indeleble en las vidas de los niños, adolescentes y jóvenes que están en sus manos.

El día de hoy, felicidades a mi hermano, a Alondra, a Hugo y a todos los buenos maestros que sus alumnos jamás olvidarán. ¡Felicidades!