VECTOR X

PRD, Morena, y los festejos efímeros


AL PRI SE LE PERDIÓ LA RECETA DE CÓMO GANAR ELECCIONES EN 2012, Y ENTONCES EL PRD, CON ARTURO NÚÑEZ, AL FIN GANÓ LA GUBERNATURA.
 
Quizá una de las paradojas partidistas más significativas de los últimos años es el comportamiento del PRD tabasqueño, cuyo festejo por 29 años de fundación se celebró ayer.
 
A ese partido, el opositor más serio del priísmo gobernante, le costó casi 20 años ganar la elección para Gobernador de Tabasco.
 
Primero compitió Andrés Manuel como candidato del Frente Cardenista en 1988, antes de la creación del partido del sol azteca. Luego, ya como PRD, repitió en 1994.
 
Después vinieron tres elecciones con Raúl Ojeda como candidato. Tiempo de tempestades se vivieron en el 2000, en 2001 en la elección extraordinaria y en 2006. El perredismo de base, luchón, guerrero, de las clases populares, se partió el cuero en la arena electoral, con más derrotas que victorias.
 
Al PRI se le perdió la receta de cómo ganar elecciones en 2012, y entonces el PRD, con Arturo Núñez, al fin ganó la Gubernatura empujado por el efecto López Obrador.
 
Se escribió entonces uno de los momentos históricos más importantes en la vida política de Tabasco. Pero muy pronto también a los perredistas se les rompió el molde de la unidad.
 
Muchos de aquellos eufóricos políticos que festejaron esa victoria la noche del dos de julio del 2012 hoy combaten al PRD. Poco les duró el gusto, la ruptura en el perredismo los obligó a seguir al caudillo tropical. Enfundados en los colores de Morena, reniegan el pasado y llaman podrido a todo cuanto se quedó en ese partido.
 
¿Qué sucederá si gana Morena la elección de julio próximo? Una vez acomodadas todas las posiciones de gobierno y después, en vísperas de las elecciones siguientes, habrá ooootra desbandada de desertores, quienes regresarán a sus partidos de origen o se convertirán en independientes, demostrando así que la lucha no es por ideales, sino por cargos públicos.
 
Es el reacomodo permanente del ser humano en busca de su propia satisfacción.
 
La pregunta es obligada: si el PRD cumplió 29 años a duras penas, ¿a cuántos llegará Morena? ¿o acaso es un partido de vida temporal, creado para la transición?