CURUL 36

En el PRD, la familia está de acuerdo


No se puede aplaudir que haya familias por muy honorables que parezcan, quieran aferrarse al poder. Se equivocan quienes creen que los puestos de elección popular pueden heredarse, no señores, ese Tabasco fue justamente por el que miles de tabasqueños salieron a las urnas en el 2012, porque no querían más decisiones de este tipo, pero lamentablemente la dirigencia perredista y sus tribus no lo entendieron, y en el primero de julio conocerán las consecuencias.
Ya no hablemos de los Mollinedo Zurita, que sí la mama, la hermana, la tía, y los abuelos del legislador, José Alfonso Mollinedo son candidatos, eso ya esta más que discutido. Ya tendrá sus consecuencia, y Pepe, un joven con una trayectoria que había sido impecable, lo sabe. De este tema ya no, ahora veamos con lupa lo que está pasando en Jonuta, sí, ahí en ese pueblo chiquito, la familia Filigrana Díaz intenta perpetuarse en el poder, seguir viviendo del presupuesto, seguirlo gastando a sus anchas sin que nadie diga nada, ni levante la voz.
Mire nada más, lo que tanto criticó el PRD por años fue justamente lo que hizo en Jonuta, en donde el candidato a presidente municipal es Francisco Alfonso Filigrana Castro, esposo de la actual alcaldesa, Ana Lilia Díaz Zubieta, quien además se viene desempeñando como Síndico de Hacienda. Este mismo perredista ya fue diputado local y también ya fue edil de esta localidad, no quieren soltar el “hueso”.
¿Quién vigilará que la alcaldesa no desvíe recursos para la campaña de su esposo?, nadie, porque la señora no está obligada a separarse del cargo, por lo que se corre el riesgo que desde las arcas municipales se inyecte dinero a la campaña de Tito Filigrana.
Sin duda, con este tipo de decisiones se deja al descubierto a ese perredismo ambicioso y enfermo de poder. ¿Se imaginan qué hubiera pasado si un priísta hubiera sido el que colocara a su esposa o esposo como candidato?, el linchamiento sería mayúsculo, sería un escándalo, pero no, como son de izquierda venden la idea que eso es democracia, y ahora sí hay que respetar la equidad y paridad de género, no señores, eso es no tener vergüenza.