EN ZONA DE RIESGO

Sólo en foto


Llega un momento en el que la cara queda estática, como seca, y que las manos se acalambran. Estás congelado. Se habla de ropa térmica, de chamarrotas, lo cierto es que, pareciera, nada puede mitigar este frío.

Desde México los informes son bajas temperaturas, gente atrapada en las cobijas, y otras más con miles de suéteres cubriéndoles el cuerpo, pero allá están en la gloria.

Para este servidor y muchos de los compañeros que están

realizando la cobertura del Super Bowl LII, la frase célebre en redes: “Esto no es de Dios”, está ni mandada a hacer en estos momentos de sufrimiento helado, porque es todo un reto hacerte el caliente, en una zona tan gélida.

Y la gente que hace de esta ciudad (Minneapolis), una por su puesto muy amable, apenas se abriga y completa las labores como si nada pasara.

Es realmente increíble poder comprobar que, efectivamente, cada quien se tiene que acoplar a lo que tiene que vivir, sin hacérsela tanto de tos.

Y enseguida surge la pregunta: frío o calor. Arriba o abajo (¡ah no!). Pero esa respuesta más bien tendría que ser del cuerpo (la de la temperatura), pues al final ambos no son los mejores, porque lo ideal sería tibio.

En casa mucha gente siempre soñó con nevadas, con hacer muñecos, ver las calles blancas, acá todo eso, que por supuesto tiene que ver con las montañas de hielo, de alguna manera entorpece las actividades.

Claro que está chido ver esos paisajes, pero a la hora de caminar o tomar los transportes, vaya que resulta todo un problema sortearlo.

En Minnesota ya se la saben, pero los que somos de Minezota, sí que la estamos sufriendo. Y esto nada tiene que ver con el síndrome del jamaicón, sino con un frío que seguramente ni Obama aguantaría.