REINO ANIMAL

Ojo seco en los perros (2)


M.V.Z. Claudia Lewy S.

Las lágrimas son producidas por las glándulas lagrimales de los párpados y son indispensables para lubricar y nutrir a la córnea, que no cuenta con un sistema de irrigación (arterias, venas o capilares).

Si estas glándulas ven afectadas su función, disminuirá su producción. Además de lubricar el ojo, las lágrimas naturales contienen sustancias que previenen infecciones y desempeñan un papel importante en la protección y nutrición de la córnea, una de las estructuras más delicadas del globo ocular.

 

Diagnóstico

Tu médico veterinario realizará un examen físico y oftalmológico completo, considerando la historia clínica y los factores de riesgo que tu perro puede presentar. Le colocará una tirita de papel absorbente en el ojo, llamada prueba de Schirmer, que sirve para medir la producción de lágrima en cada ojo. Un valor por debajo del normal, es indicativo de KCS. Tu médico veterinario realizará exámenes adicionales para evaluar la condición de la córnea, como una tinción con fluorosceína, que permite diagnosticar úlceras o abrasiones y un cultivo de la lágrima, para si existe alguna infección asociada a la KCS.

 

Tratamiento

El médico veterinario prescribirá tratamientos tópicos, como lubricantes oculares o lágrimas artificiales, para tu perro. Es importante limpiar los ojos y eliminar cualquier secreción antes de aplicar los ungüentos. Dependiendo de la severidad de la condición, también puede incluir una pomada con antibiótico, con antiinflamatorio u otro fármaco, como la ciclosporina, para controlar la inflamación y la irritación. Dependiendo de la causa, puede ser que tu médico veterinario incluya, además, algún medicamento inyectable u oral.

Existe también la posibilidad de hacer una corrección quirúrgica, a través de la transposición del ducto de la glándula parótida. Esta cirugía consiste en llevar el conducto de una glándula salival, para lubricar la córnea. La desventaja es que la saliva puede ser irritante para la córnea y algunos pacientes pueden requerir tratamientos adicionales.

Es importante, una vez que se ha establecido el diagnóstico y el tratamiento, que tu perro sea evaluado con regularidad por tu médico veterinario.

La prueba de Schirmer debe repetirse a las 4 a 6 semanas después de iniciado el tratamiento, para medir la respuesta. Si tu perro presentó alguna lesión corneal, es probable que debas llevarlo con más frecuencia, hasta que se resuelva el problema.

Recuerda que las enfermedades inmunomediadas generalmente requieren tratamiento de por vida. Otras condiciones pueden requerir terapia temporal, pero eso sólo lo puede determinar tu médico veterinario.