CURUL 36

Patadas a la puerta

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Para leer bien: para la excepción del Quinto Informe en la Cámara de Diputados asistió la bancada del PRI pero no el grupo de legisladores perredistas afines a Juan Manuel Fócil. Para escuchar el mensaje del gobernador en la Nave 3 del Parque Dora María acudió una parte del PRI, y los delegados federales de ese partido, aunque tampoco llega Fócil ni Candelario Pérez Alvarado, ni los suyos. Institucionales sí fueron los alcaldes afines al focilismo como Rafael Acosta León y Javier Cabrera Sandoval.

Faltan pocas, muy pocas semanas, para que se tomen decisiones sobre las candidaturas, y el PRI anda más dividido que nunca, pero el PRD no canta mal las rancheras. Su éxito en 2012 fue la no división y este quizá sea ahora su talón de Aquiles. 
 
El PRD de por sí ya lidiaba con Morena, que le disputa los votos de la izquierda, lo que sea que eso signifique en estos tiempos. Para contrarrestarlo, el PRD está en proceso de formación de un Frente junto al PAN, Movimiento Ciudadano y quizá también Nueva Alianza y el PVEM. Lo que no se esperaba nadie era que a punto de llegar al inicio de la contienda electoral ocurriera una fractura, como el sismo que promete réplicas más terribles.
 
Técnicamente Fócil y Candelario no han roto relaciones con el PRD, aunque a la menor oportunidad manifiestan su incomodidad con el Gobernador y el perredismo que por mayoría los expulsó de la dirigencia amarilla.
 
Pero frente a sus majaderías políticas, el Gobernador Arturo Núñez rindió su Quinto Informe con el reconocimiento de propios y extraños, marcando desde ahora que será respetuoso del proceso electoral, anticipando sanciones para los que se salgan de la ley y dando esperanza a los ciudadanos: “Tabasco saldrá adelante”, dijo el hombre que ha ido dando pasos firmes, sólidos, y de fondo para él.
 
Cambio en la entidad, sin estruendos, sin grandilocuencias, honrando la política y su propia trayectoria. Sólo algunos no se lo reconocen, algunos que en palabras del propio Núñez pudieron salir por la puerta grande, pero no quisieron, y ahí siguen, creyendo que a patadas volverán a entrar.