Vientos Esotéricos

¿Por qué tratar de alcanzar el éxtasis?

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La vida es un torbellino de actividades en la actualidad. Antes, casi todos disfrutábamos de una vida bucólica, aunque, claro, nuestro origen primitivo nos impelía a andar errantes buscando comida, después cazando y más tarde –cuando se descubrió la agricultura- nos obligaba a trabajar el campo, criar animales domésticos y, en fin, de todas formas, la vida seguía desenvolviéndose en la naturaleza. Pero el tiempo ha cambiado considerablemente en los últimos siglos, y aún en el labrantío mismo, la vida se ha alterado hasta ser un total frenesí…

Es por ello la necesidad de éxtasis, porque no somos chamanes –es cierto- pero si quieres experimentar paz, sosiego, evolucionar en lo espiritual, una manera de conectarte con tu Ser Crístico, con la Divinidad, y así romper sucesiones de dolor, depresión, malas decisiones, en fin, todo aquello que nos encadena… o envilece, entonces busca el éxtasis; es lo que nos han enseñado hombres sabios y espirituales, durante siglos, como un remedio simple e inigualable. Esto es la verdadera evolución. Y bien, hagámoslo tal como los chamanes:

Enciende un cirio y con un tambor o algún objeto que sirva al propósito pero que sea sonoro, siéntate en el piso, en postura cómoda, y ¡bom!, cuenta 1, 2, 3, 4, 5 segundos y otro golpe al tambor, hasta completar cinco, y entonces cierra tus ojos. Lleva el ritmo al cálculo, ya sin contar y trata de imaginar que cada golpe te eleva y ves tu cuerpo descansando, abajo, mientras hace retumbar el tambor… Es un viaje astral, donde la conciencia pierde sus límites y escapa más allá de las tormentas. Así, sin cuerpo, la mente se aclara y el alma conoce la amplitud de un horizonte y una paz que desconocía y es sanadora para el espíritu.

El descubrimiento del curandero de sí mismo… y quizá de otros, empieza así, y no es una simple superstición, se trata del maravilloso pináculo de la mente… más allá del horizonte.

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