DOBLE FILO

Auditar para evitar corrupción

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Recientemente, el gobernador Arturo Núñez asistió como testigo a un acto protocolario entre el OSFE, que dirige José del Carmen López Carrera y la Secretaría de la Contraloría, que dirige Lucina Tamayo Barrios.

Hay una preocupación por cuidar el dinero público por parte de Núñez. Y solamente asociando a las dos entelequias reguladoras firmantes, es que puede poner un valladar a la corrupción que --dice Núñez-- está muy metida en los municipios donde "no existe rigor contable para evitarla". Y tiene razón.

El OSFE ha cesado a cuando menos cinco de sus auditores por extorsionar a presidentes municipales. Ese sería el punto débil del OSFE, cuyo director López Carrera, aparte de correr a pillos disfrazados de auditor, debe taponar esa y muchas porosidades más…

NOTABENE: Es indudable que el partido mejor organizado --en Tabasco, claro-- es MORENA. Andrés Manuel ha aprendido de sus durísimas batallas en el desierto. Y a su lado, Adán Augusto López Hernández, también. Sólo faltaría que ganara el Peje la Presidencia para que su "efecto" arrastre a su candidato a la gubernatura.

En el PRI --igualmente-- después de muchísimos meses de jaloneos, parece ser que Gustavo de la Torre, su dirigente, ha afinado perfectamente su maquinaria. Con respecto al PRD, éste partido tiene más problemas de los que la sociedad tabasqueña quisiera, pero eso es parte también de su abundante material humano. Digamos que la competencia interna de los amarillos es fruto de su prometedora producción política.

Ergo entonces, si los partidos están en plena etapa organizacional, la autoridad electoral debe estar igualmente preparada para lo bueno y lo malo de una elección tan competida. Porque los representantes de los partidos --ya lo comprobó doña Maday Merino Damián, Presidente del IEPCT cuando llegó a dar fe de la llegada de los tres últimos consejeros, Carmen Domínguez Arévalo, Víctor Humberto Mejía Naranjo y Juan Correa López. Ese día los delegados estuvieron –francamente-- en plan muy corriente. Pero ese es su nivel de perdedores…

Eso es doblemente peligroso para una mujer como doña Maday que --afortunadamente, pienso-- ya aprendió la durísima lección de las elecciones de hace dos años. Más madura su autoridad; más reflexionada su actitud de líder, en un instituto que nunca deja contento a nadie (porque ahí convergen todos los animales de nuestra política), hoy --esta elección-- debe reivindicarla. Ojalá…