PDTE. COLEGIO DE ECONOMISTAS

El financiamiento del gasto público

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El Gobierno en general requiere de recursos para realizar funciones tan importantes como mantener la paz, el funcionamiento de la economía, la certidumbre patrimonial, la hegemonía nacional, la educación pública, la salud pública, la política social y de asistencia, etc.
 
Para ello cuenta con la capacidad legal única de crear y cobrar impuesto, en otras latitudes conocidos como contribuciones, designación que me parece más adecuada en tanto que da el real sentido solidario que debe tener su pago al desarrollo del país.
 
En México, el Gobierno Federal tiene la potestad de cobra impuestos sobre las utilidades, sobre el patrimonio e impuestos sobre las transacciones. Además puede vender una cantidad de bienes y servicios como petróleo, energía eléctrica, gasolinas, agua y hasta billetes de lotería en todas sus modalidades.
 
Por último, puede optar por pedir prestado al sistema bancario nacional o internacional, así como emitir deuda en el mercado nacional e internacional, sea a través de su agente financiero, el Banco de México, o a través de sus empresas productivas en el mercado internacional. Actualmente el Gobierno ha hecho grandes esfuerzos por incrementar la recaudación de sus impuestos, lo cual ha logrado en parte, lo que es desde nuestro punto de vista un acierto, sin embargo la magnitud de sus necesidades rebasa con mucho lo recaudado.
 
Además no es igual en cuanto al impacto que tiene recaudar un impuesto a la utilidad que al consumo. El primero se realiza con el Impuesto Sobre la Renta (ISR) el cual se cobra a mayores tasas si el contribuyen declara mayores utilidades, lo que a todas luces es justo y sigue la idea de contribución que antes comentábamos. 
 
Sin embargo, cuando el gasto del gobierno se hace a través de impuestos que gravan el consumo, esto rompe con esa idea. Ésto se debe que mediante este tipo de impuestos, que en México es representado emblemáticamente por Impuesto al Valor Agregado (IVA), cobra lo mismo a cualquier persona que consuma el mismo producto, siendo que en muchas ocasiones sus ingresos son muy diferentes. Este tipo de impuestos son conocido como regresivos.