Sanidad Espiritual

Miércoles de dinero

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La Luna Menguante comenzara a presenciarse en nuestro lienzo Astral, la cual continuara hacia el camino a la oscuridad total, y cada noche se hará más pequeña. La cual inicio al término de la Luna Llena con la cual disminuirá hasta volver a alcanzar la Luna Nueva y la nueva lunación empezara.
 
La Luna Menguante significa decrecimiento. Representa un período final y al mismo tiempo el momento de prepararte para un nuevo ciclo de experiencias. Es hora de purificar, de relajarnos, centrarnos, y compartir aquello que hemos aprendido, y conectar con nuestros deseos para volver a sembrar. Es el momento de la inversión, de liberar y alejar lo que no queremos en nuestra vida. Aunque tienen más fuerza los malos hábitos, las adicciones y los aspectos negativos.
 
Es la luna ideal para deshacerse de aquello que no nos interesa o no nos gusta en cualquier campo de nuestra vida, también es el momento ideal para poner fin a los conflictos del pasado y encontrar de este modo la paz y la sabiduría a través de la reflexión. Las operaciones tienen mayor éxito que en ninguna otra fase; casi todas las tareas domésticas parecen más fáciles de hacer. Este período es ventajoso para hacer cosas que tengan que ver con la reducción:sobretodo pagar facturas las cuales retribuirán ampliamente la economía trayéndonos paz financiera.
 
Esta fase es especial para confeccionar talismanes y pócimas para la armonía conyugal y familiar, para impedir problemas económicos o la pérdida de la fuente de trabajo.
 
Este momento se pueden efectuar rituales para disminuir o quitar algo, como alejar enemigos, enfermedades, malas influencias o espíritus. Es ideal para hacer limpiezas de personas, hogares y lugares de trabajo. Usa esta fase para deshacerte de cosas (eliminar relaciones tóxicas, problemas financieros o soltar las cosas de tu vida que son negativas.
 
Este ritual se emplea con el fin de atraer la prosperidad y protección principalmente del dinero.
 
Materiales necesarios para la limpieza purificadora:
 
– Flores de manzanilla.
 
– Un vaso de agua.
 
– Una vela de color blanco.
 
– Un rosario.
 
Lo que haremos primeramente será coger un vaso de agua mineral y exponerlo al sol durante 20 minutos. Vamos a utilizar la energía más pura del universo la energía solar que irradia directamente de la luz más pura y blanca que existe, Dios. Esta energía purificará nuestra agua que nos simboliza a nosotros y a nuestro hogar.
 
Mientras el sol purifica nuestra agua, vamos a la habitación donde dormimos y encendemos una vela de color blanco. Vamos a purificar y a limpiar nuestro hogar con el color blanco eterno celestial y el poder del fuego y la llama y la dejaremos encendida durante todo el día hasta que se acabe. Cerramos la habitación. Cuando se haya consumido antes de ir a dormir recogemos los restos y los tiramos a la basura.
 
 Cuando vayamos a dormir esa noche cogemos el vaso, tiramos dentro un puñado de flores de manzanilla y lo ponemos debajo de la cama a la altura de la cabecera durante toda la noche. 
Cogemos el Rosario y lo enrollamos en nuestro brazo y mano izquierda y dormiremos durante toda la noche con él.  Con el Rosario bien cogido con la mano izquierda, antes de dormirnos mentalmente repetiremos 2 veces esta súplica:
 
 “Dios Señor abro los ojos al mundo, y observo tu bondad infinita y tú misericordia,
 
Dios señor abro los ojos te miro a tí y mis males se evaden,
 
Bendice los cimientos que nos defienden del hambre, del frío y bendice mi hogar con tu don celestial”.
 
 A la mañana siguiente cogeremos el paso de debajo de la cama y miraremos el color del agua.
 
Si sale un color dorado, marrón claro, amarillento es que la limpieza ha hecho su efecto y las malas energías y negatividad están en ella.