DIPUTADO LOCAL

Olmecas, soberbia y fracaso


Marco R. Medina Filigrana

El equipo de beisbol Olmecas de Tabasco ocupa uno de los últimos lugares en el conjunto de la Liga Mexicana de Beisbol. Pese a los dichos de sus directivos que el equipo podía incluso llegar a play offs, la realidad es que dicha afirmación más bien parece haber sido una burla a la afición tabasqueña. En Tabasco, el beisbol es una tradición que se remonta a la presencia de las compañías petroleras de EU previa la expropiación petrolera de 1938. A partir de esa época, generaciones adoptaron al beisbol como su deporte favorito, y aún lo siguen manteniendo como una de sus primeras referencias deportivas. La sucesiva transformación de Plataneros en Ganaderos y luego en Olmecas, si bien no fue sinónimo de campeonatos sucesivos, cuando menos había un equipo competitivo que permitía mantener a la afición y el ambiente en el estadio. La desaparición de la participación privada y la presencia total de la esfera gubernamental se ha reflejado en un equipo incapaz de competir y en directivos señalados por la opinión pública. En el gobierno anterior se hicieron señalamientos en torno a quienes estaban al frente de los Olmecas, en la actual administración los señalamientos persisten y se agravan con casos como la observación del Órgano Superior de Fiscalización del Estado por la "desaparición" de miles de cervezas y la súbita aclaración de la Contraloría estatal. El problema actual es mayor porque, sumado a los posibles malos manejos, hay que aunar la soberbia de personajes que juegan a ser directivos del beisbol, buscadores de talento y managers al mismo tiempo, algo así como la reencarnación de Mike Brito y Tom Lasorda, pero con recursos públicos. Hoy se dice que la afición ha dejado de llegar al estadio porque los partidos se transmiten por los medios de comunicación. Mentira, desde siempre se han sido transmitidos por radio y la afición no deja de llegar. Entonces ¿cómo se explica que en EU la gente llegue a los estadios, a pesar de las transmisiones televisivas? O incluso en México, en deportes como el futbol, estadios llenos a pesar de ser transmitidos por TV. Podrán inventar todos los pretextos. La realidad es la soberbia y la ineficacia. ¿Hasta cuándo?