POLÍTICA DE HOY

Malas compañías

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Núñez sabe que, al terminar, lo atacarán por cosas que hicieron o dejaron de hacer sus colaboradores. Es ley que inexorablemente se cumple puntual.

Pero los golpes no tendrían que ser tan intensos, si él atendiera lo que se dice de sus protegidos.

Por ejemplo, de Jorge Priego, presidente del Tribunal Superior de Justicia, al que el portal electrónico del periódico El Universal consignó -con $151 mil al mes- como mejor pagado incluso que el Góber, además de como evasor fiscal (tributa $3 mil).

El 25 de febrero, el juez Ludwing Ovando Ramón liberó a tres delincuentes detenidos "in fraganti" tres días antes, acusados por Fiscalía de secuestro e intento de homicidio.

La "razón": faltó el nombre de la víctima -apenas sobrevivió-, y el de los agentes participantes.

Anteayer, uno de los exonerados en Tabasco fue aprehendido en Chiapas por robo con violencia.

Priego Solís declaró -3 de marzo- que Ovando sería suspendido y procesado si actuó por corrupción, bajo amenazas o involucrado.

Comodino -una chuletota como la suya no se deja así nomás-, sostuvo que se trató de un hecho "aislado", y que se tendría que determinar pronto.

Mes y medio después, no hay forma. A propósito del saqueo granierista, Núñez dijo que reclamará los $88.5 millones hallados en cajas de huevo a una secretaria de Sáiz Pineda; la UECSSP anunció la reducción de 4% en percepción de inseguridad, con todo y que INEGI colocó a Villahermosa como la segunda ciudad donde la gente se siente más desprotegida, y el Congreso está por arrancar debate sobre el Sistema Estatal Anticorrupción.

Pero… ¿cómo convencer a la población de que hay un verdadero deseo de aplicar justicia, con burócratas conchudos que simulan y engañan? Al final, Núñez no podrá decir que todas las críticas fueron inmerecidas.

Y DE MAÑANA… MARIO BOCANEGRA lleva 4 administradores en Balancán, y ahora -para compensar lo robado, y el boquete que cientos de "aviadores" hacen al presupuesto- lo único que se le ocurre es reducir arbitrariamente la nómina, condenando a empleados (bajo amenaza de ser despedidos) a "pagar el pato". Moraleja: no es lo mismo ser presidente de una ganadera que administrar recursos públicos…