BELLEZA LÁCTEA

Crioterapia casera

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La crioterapia es un método usado por especialistas para solucionar problemas de daño profundo en la piel, y se realiza empleando bajas temperaturas aplicadas directamente sobre la piel empleando un haz controlado de nitrógeno líquido vaporizado.

Algunos de sus beneficios generales consisten en incrementar la producción de colágeno, desinflamar y tonificar cualquier parte del cuerpo.

Es por ello que esta vez te comparto la forma en la que puedes realizar prácticamente sin gastar dinero una versión casera de crioterapia, con la que conseguirás: Elasticidad y tono, disminuirás líneas de expresión, desinflamarás bolsitas, reducirás el tamaño de los poros de tu piel y mejoras el flujo sanguíneo.

• Vacía en moldes para cubos de hielo: Aloe en gel, té verde, de menta, manzanilla o café (no los mezcles, prepara un cubo por cada líquido). Siempre prepara tus cubos con agua hervida o clorada, nunca con agua de la llave y no los guardes por más de dos semanas.

• Limpia tu rostro y cubre tus manos con guantes de plástico para evitar quemarlas con el frío. Elige un cubo con el té o café previamente congelado, ocuparás solo uno por sesión. NO apliques más de uno por vez.

• Comienza a pasar el hielo dando un masaje por todo tu rostro. Inicia en la frente, baja al contorno de ojos, mejillas, mentón y cuello, siempre partiendo del centro de tu rostro hacia la parte externa. No te detengas demasiado en cada zona, para evitar dañarla, realiza movimiento constante hasta derretir todo el cubo de hielo. Al terminar no enjuagues tu rostro.

Es importante que repitas este proceso de dos a tres veces por semana y lo realices únicamente en temporada de calor, ya que en invierno podrías resecar e hipersensibilizar tu piel.

Tip: No te expongas directamente al sol tras realizar este tratamiento, ya que deshidratarás tu piel, protégete con un sombrero y no dejes de beber agua.