REINO ANIMAL

Leucemia en tu gato

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La leucemia es un tipo de cáncer relativamente frecuente en los perros y los gatos.

El cáncer tiene muchas posibles causas, entre las que se encuentran la edad avanzada, la genética, la exposición a algunos agentes químicos y ciertas infecciones virales.

Tal es el caso de la Leucemia Viral Felina (LeVF), que puede producir diferentes tipos de cáncer en los gatos, así como otras condiciones médicas graves. La LeVF puede afectar a gatos de cualquier edad, pero la infección es más frecuente en los gatitos, que pueden adquirir la infección de su mamá, en los gatos callejeros, y en los gatos que comparten casa con varios mininos.

La infección por este virus se asocia a muchas enfermedades, incluyendo leucemia, linfoma e infecciones secundarias, pues el virus debilita el sistema inmune del gato. Existen otras infecciones virales que actúan de manera similar, como el Virus de la Inmunodeficiencia Felina (SIDA Felino).

Los signos de la enfermedad dependen con el área más afectada por el virus. Por ejemplo, las infecciones respiratorias, que son muy comunes, se manifiestan con estornudos, tos, catarro y lagrimeo.

Las infecciones gastrointestinales cursan con vómito y diarrea. Pero casi siempre, el gatito sufre un ataque al estado físico generalizado, con pérdida de peso, anorexia, depresión, aumento de los nódulos linfáticos y fiebre.

Para hacer el diagnóstico de esta enfermedad, tu médico veterinario deberá extraer una muestra de sangre, pues los gatos pueden pasar desde meses hasta años con el virus en su sistema, sin mostrar signos de enfermedad y, sin embargo, contagiar mientras tanto a otros gatos.

No existe cura o tratamiento específico para esta enfermedad, pero tu médico veterinario puede prescribir un fármaco para estimular al sistema inmune, combatir las infecciones secundarias, y mantener a tu gato cómodo y feliz.

Los gatos infectados deben aislarse de otros gatos, para evitar que les contagien la infección.

Para prevenir la enfermedad, es muy importante hacer el examen a todos los gatos y aislar a los positivos, así como vacunar a los gatos que sean negativos, es decir, a los que estén libres del virus.