Placer a toda hora
Si cree que el erotismo con su pareja va a la baja, revívalo sin convertirse en un faquir en la cama.
Publicado:
martes 20 julio 2010 | 10:16 hrs.
Por:
/AGENCIA REFORMA
Ciudad de México
Expertos en sexualidad recomiendan
hacer de lo simple y cotidiano un momento placentero.
"Disfrutar cada momento de la vida, contribuye a que el erotismo sea más placentero, pues la persona
se acostumbra a abrir sus sentidos
al goce. De no ser así, es muy difícil que alguien tenga una sexualidad
plena", señala Karla Barrios, terapeuta sexual de Caleidoscopia.
"Si decido vivir mi vida cotidiana
con placer y dentro de esto enmarco también mi vida erótica afectiva, tendré una relación de pareja donde el placer de él o ella me alegra", coincide Juan Carlos Hernández Meijueiro, profesor de sexualidad humana en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente.
DESDE DENTRO
El placer nace del interior de cada persona, pues es ella la que se permite
o no estar en contacto con sus necesidades, sentimientos y sensaciones
y, atenderlas cuando existe la oportunidad de hacerlo. Por ejemplo, al observar un atardecer, al sentir el contacto con el agua al bañarse, o permitirse llorar o reír a carcajadas. "Generalmente, la vida está llena de pequeños regalos que se dejan pasar cuando se percibe al mundo desde el 'modo automático'
de vivir y se poner mayor atención
a las necesidades sociales y económicas", agrega Barrios.
Para poder desarrollar la habilidad
de sentir placer con lo simple, es necesario sentirse merecedor de sentir placer, lo cual requiere una buena dosis de autoestima.
"Las personas que aprenden a acceder al goce en la vida cotidiana cobran mucho poder, porque se dan cuenta de las potencialidades que tienen y se sienten felices consigo
mismas. Además, al saber lo que les gusta y no, suelen ser más empáticas y desarrollan relaciones armónicas con los demás", indica Barrios
SIN CULPA
Si la mayor parte de su vida adulta la ha pasado "en automático" o está inmerso en un círculo donde el placer
es mal visto, probablemente no sepa cómo empezar a abrir sus sentidos;
sin embargo, Barrios propone iniciar por reconocer qué le genera placer, no sólo en el ámbito de la sexualidad, sino también en lo emocional
y espiritual.
"Si reconozco que tengo derecho a sentir placer, mis relaciones erótico
afectivas pueden convertirse en más alegres porque creo que el placer de ser acariciado, de sentir un orgasmo, o de que me digan palabras
bonitas, me lo merezco", subraya
Hernández Meijueiro.
Otro aspecto importante, concluye
el también psicoterapeuta, es no vivir el placer con culpa: "Si lo vivo así, se convierte en displacer, porque la culpa es el enemigo del placer, es una autoagresión". Se trata de no sentirse mal por sentirse
bien apreciando las cosas simples de la vida.
/rpj