El director nacional de la Comisión Nacional del Agua José Luis Luege Tamargo tuvo que retractarse este día, después de que habitantes de los Aztlanes desmintieron la versión de que el puente del Tintillo ya había sido terminado.
Durante una visita que realizó al terraplén que flanque el fraccionamiento Lagunas, el titular de la Conagua en compañía de su homólogo local, Jorge Octavio Mijangos Borja, atendió las quejas de vecinos de la zona del Tintillo, quienes la semana se manifestaron afuera de las oficinas en Villahermosa de la paraestatal.
En representación de los afectados, Javier Torres Sánchez dirigente del Movimiento Ecologista de Tabasco A.C (Metab), el delegado municipal y miembros del Comité Agrario en Defensa de la Tierra por una Mejor Calidad de Vida denunciaron el estado de marginación en que las comunidades del ejido José López Portillo, Barrancas y Guanal 1era. Sección “ejido Tintillo”, Barrancas y Guanal 2da. Sección “ejido González”, ejido Aztlán 1era sección con sus sectores, la Piedad y Majagual, Ejido Corcho y Chilapilla, y sus ampliaciones ejido Aztlán 2da, ejido Aztlán 3era, ejido Aztlán 4ta, ejido Aztlán 5ta, Palomillal, así como el Censo, padecen a falta del puente en el canal de alivio "El Tintillo".
Al inicio, Luege Tamargo defendió la postura de que el puente había sido concluido en tiempo y forma, pero ante las pruebas presentadas por los civiles, que acompañaron con un reto de ir a comprobarlo en ese momento, el funcionario federal cuestionó a Mijangos Borja, quien reconoció el atraso de nueve meses que presenta la obra.
El director local de la Conagua Jorge Octavio Mijangos Borja acusó a problemas con la empresa del atraso, por lo que el titular nacional de la dependencia se vio forzado a comprometerse con los afectados de que la obra estaría concluida a más tardar el 15 de agosto próximo.
RESPALDA DESALOJO A LA FUERZA
Asimismo, durante la rueda de prensa tras el recorrido por el bordo de Lagunas, Luege Tamargo se expresó a favor de que se utilice la fuerza pública para el desalojo de los aún habitantes de Casablanca.
El funcionario federal manifestó que mientras estas personas continúen ahí no se podrá cerrar el bordo, por lo que la mayoría de la población continuará vulnerable a una nueva inundación, por lo que "absolutamente sí" es necesario que se les deshabite por medio de la fuerza pública.
"Nosotros estamos en toda la disposición de proporcionarles una vivienda digno y un pago justo" afirmó el director de la Conagua, sin embargo señaló que las negociaciones corresponden enteramente al Gobierno del Estado, con quien, enfatizó, tienen buenas relaciones en este momento.
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