Al menos 12 soldados murieron y 31
resultaron heridos este jueves en la base militar estadunidense Fuerte
Hood, ubicada en Texas, cuando tres de sus compañeros abrieron fuego
contra ellos, sin que hasta ahora se conozcan los motivos.
De acuerdo con los primeros informes, un atacante fue abatido
por agentes de la policía militar y otros dos sospechosos fueron
arrestados dentro de la base militar, en un incidente que recibió de
inmediato amplia cobertura de la prensa estadunidense y extranjera.
Bob Cohen, vocero del Fuerte Hood, dijo que el atacante muerto y
sus dos presuntos cómplices fueron identificados como soldados de esa
misma instalación militar, aunque no proporcionó sus nombres.
El canal de televisión local KCEN indicó que 500 soldados
realizaban esta tarde recorridos para garantizar la seguridad en el
complejo militar, considerado el más grande de Estados Unidos dentro
de su territorio continental.
Los residentes del Fuerte Hood fueron advertidos mediante correo
electrónico para que permanezcan en sus habitaciones.
El fuerte, ubicado cerca de la comunidad de Killeen, al norte de
Austin, permanece cerrado al igual que los planteles escolares que
rodean a la instalación militar.
POr su parte, un vocero del Pentágono en Washington precisó que
el incidente se desarrolló en dos lugares distintos dentro de la
base.
El primero comenzó a las 13:30 horas locales (18:30 GMT) en un
centro de procesamiento médico de personal. Un segundo ataque se
registró luego en un teatro de la base. Hasta ahora se desconocen los
motivos de ambos incidentes.
Cohen dijo que todas las víctimas se registraron durante el
primer ataque.
El ataque ocurrió cuando el congresista republicano por Texas,
John Carter, se encontraba dentro del fuerte para asistir a una
ceremonia de graduación.
Greg Schannep, un auxiliar del congresista, dijo que Carter se
enteró del ataque cuando un soldado con sangre en su uniforme paso
corriendo cerca del e informo que alguien estaba disparando.
El incidente se registra en los momentos en que el ejército
estadunidense padece una ola de suicidios entre sus soldados
desplegados en Irak y Afganistán, ante el estrés que produce el
permanecer por largos periodos en el frente de batalla.
El Fuerte Hood, es considerada la mayor instalación militar en
el mundo al albergar entre 40 y 50 mil soldados. La base en el centro
de Texas es la que más soldados envía a los frentes de batalla de
Irak y Afganistán.
/jej
|