La lluvia se sumó a la crisis económica para provocar un desangelado festejo de este Día de Muertos, en que se vio poca afluencia a panteones. Aquellos estudiantes que se arriesgaron a cumplir con la tradición tuvieron que enfrentarse a las adversas condiciones meteorológicas.
Tan solo en el panteón Jardines de Santa Rita muy pocas familias acudieron a su cita anual con los difuntos.
Este camposanto fue construido hace varios años, pero debido a la mala planeación del proyecto, hoy varías tumbas yacen anegadas después de las lluvias.
En otros panteones, la afluencia de personas también fue baja, aunque al menos en estos, como el panteón central, los muertos descansan en paz y en lo seco.
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