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Los salvadoreños abarrotaron hoy
los cementerios de todo el país para recordar a sus difuntos, esta
vez de manera más austera debido a la crisis económica que afecta al
país.
Las familias visitan desde el domingo los camposantos públicos y
privados a nivel nacional, sin embargo este lunes, en el Día de los
Muertos, la gente acudió en gran número desde muy temprano a los
diferentes panteones para honrar a sus seres queridos.
La población se trasladó desde sus pueblos de origen para
visitar a los cementerios, en medio del colorido de flores y
gallardetes que ofrecen los comerciantes a la entrada de los
panteones.
Esta tradición es muy arraigada en El Salvador y las familias
aprovechan para reunirse y departir con otros parientes y amigos que
no se han visto durante el año.
Las historias de las personas que murieron, sus cualidades, los
gustos que tenían y lo hicieron en vida abundan en los cementerios,
donde muchos aún llegan a llorar su partida.
Los actos religiosos de diversas denominaciones colman los
camposantos, donde tampoco es extraño escuchar música.
La tradición de honrar a los muertos se mantiene viva a pesar
que la crisis económica y las personas buscan comprar más y mejores
ramos de flores, coronas, gallardetes y otros adornos de la época,
así como la pintada de las tumbas.
"Yo trato que la gente no se vaya sin nada. Le busco un ramo
cómodo", señaló María de Cáceres, una mujer que por muchos años ha
ofrecido sus arreglos florales en la entrada del cementerio general
La Bermeja en esta capital, el más grande camposanto del país.
El cementerio de los Ilustres, que está a la par del General,
también es visitado por familias y políticos para honrarlos.
El director del Museo de Antropología de la Universidad
Tecnológica (UECT), Ramón Rivas, destacó que la tradición está bien
arraigada entre las personas de este país.
"Los ramos de flores naturales o artificiales tradicionales se
han ido perpetuando en el tiempo. Son los mismos estilos, los mismos
tipos de flores que nosotros venimos viendo desde hace más de 30
años", indicó el arqueólogo.
Según Rivas, lo único que ha cambiado es la calidad de flores,
pero sus formas son iguales, porque la gente mantiene el mismo patrón
de los adornos que lleva a sus muertos.
Destacó que en esta fecha, los interesante es el sentido de
unidad de la familia.
El Ministerio de Salud mantiene un estricto control en los
panteones para evitar la propagación de enfermedades como el dengue,
debido a que los casos han ido en ascenso.
La Policía Nacional Civil (PNC) por su parte reforzó sus
operativos en los cementerios y las carreteas que van hacia esos
lugares ante el auge delincuencial que azota al país, confirmaron
fuentes policiales.
/rpj
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