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En medio de una serie de
especulaciones sobre la conversión de sacerdotes anglicanos casados
al catolicismo El Vaticano ratificó su postura de sostener, como
hasta ahora, la norma del celibato para sus ministros de culto.
En un intento por acallar comentarios mediáticos, el vocero de
la Sede Apostólica, Federico Lombardi, aclaró que la Iglesia no está
analizando la posibilidad de flexibilizar esa regla disciplinaria.
El pasado 20 de octubre se anunció un decreto (Constitución
Apostólica) mediante el cual el Papa Benedicto XVI permitirá el
establecimiento de especiales vicarías para recibir, en grupo, a los
anglicanos que deseen abrazar la fe católica.
A más de 10 días de ese anuncio aún no ha sido publicado el
texto íntegro del documento, lo cual llevó a especular que la razón
del atraso se debió a un debate sobre los sacerdotes y seminaristas
anglicanos casados que se conviertan.
Para evitar las "numerosas especulaciones", Lombardi emitió un
comunicado en el cual apuntó que el celibato "no está a discusión" y
que el motivo del retraso es de naturaleza técnica (errores de
traducción).
El vocero vaticano incluyó en su boletín declaraciones del
prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, William Joseph
Levada, quien reveló que la versión final del texto estará lista "a
fines de la primera semana de noviembre".
Además se citaron dos puntos relacionados con el tema e
incluidos en la Constitución Apostólica los cuales dejaron en claro
que los permisos para los sacerdotes casados anglicanos que se
conviertan serán extraordinarios.
Mientras que los seminaristas convertidos, para ser ordenados,
deberán cumplir con la norma del celibato.
El segundo punto dejó entrever que se podría analizar "caso por
caso" según "criterios objetivos aprobados por la Santa Sede" los
casos de seminaristas casados que ya tengan avanzados sus estudios en
el anglicanismo y se hagan católicos antes de ser ordenados.
Por otro lado y en medio de esta polémica, El Vaticano confirmó
que el Papa Benedicto XVI se reunirá con la máxima autoridad de la
iglesia anglicana, el arzobispo de Canterbury Rowan Williams.
El encuentro se llevará a cabo el 21 de noviembre próximo en el
Palacio Apostólico de Roma y será el primero entre ambos personajes
tras el anuncio del 20 de octubre, que generó críticas al líder
anglicano.
Williams participará en la celebración organizada por la
Pontificia Universidad Gregoriana por el centenario del nacimiento
del cardenal Johannes Willebrands, pionero del ecumenismo católico
fallecido en 2006.
/rpj
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