MICHAEL JACKSON
Las deudas lo tenían asfixiado, y Michael planeó su regreso, sacar su buena lana quería, y empezó a ensayar en exceso.
No te aproveches, dijo la catrina, pero Jackson ni siquiera la peló, ensayaba en el Staple Center, y de repente los guantes colgó.
Lo enterraron como un ídolo, fue una víctima del Propofol, ahora con la huesuda canta, su famoso ‘We are the world’.
BELINDA Y GIOVANI DOS SANTOS
Nadie creía lo de su romance, hasta que los cachó una revista, entonces el noviazgo se vino abajo, pues todos les seguían la pista.
Cacharon a Belinda de cornuda, a Gio lastimaron sus sentimientos, nunca más la ‘Beliseñal’ le hizo, pa’ que le sirva como escarmiento.
Pero luego se reconciliaron, y los vieron en Acapulquito, y que se enoja la flaca y les dice, vámonos, lo calenturiento les quito.
IRMA SERRANO
La policía se la trajo de Chiapas, y ya en la capital la arraigaron, No tenía ni para defenderse, pues toda su lana se la bajaron. ´
Entonces la muerte le dijo, Irrrrmaaa te voy a echar la mano, pero le dejó algo muy claro, ¡te me olvidas del Pato Zambrano!
Y cuando por fi n la liberaron, la calaca el favorcito se cobró, La Trigresa murió tan angustiada, que del teatro ‘Fru Fru’ ni se acordó.
ALEJANDRA GUZMAN
Quería ser eternamente bella, las pompis Valentina le iba a inflar, pero lo que no se imaginaba, es que al hospital iba a ir a dar.
Dicen que fue Metacrilato, también cemento para huesos, lo único que la Guzmán quería, era apretarle el pescuezo.
La operaron y le hicieron de todo, pero a la flaca ya no pudo librar, ahora en el más allá rockea y a Albornoz los pies le viene a jalar.
ARACELY ARAMBULA Y LUIS MIGUEL
Querían presentar a Danielito, y hasta ya pensaban en la beba, pero el adiós resultó inevitable, pues él se paseaba con Genoveva.
Hirieron su ‘Corazón Salvaje’, y de amor murió la Arámbula, y ‘Luismi’ dejó a su conquista, pues hasta le resultó sonámbula.
Finalmente los unió la muerte, no le preocupa lo que ahora hagan, pues si de algo está bien segura, es que exclusivas ya no les pagan.
PABLO MONTERO
Conquistador siempre se dijo, todas anhelaban su ‘tesoro’, pero se topó con la bailarina, y le captaron el ‘piquito de oro’.
Dicen que la huesuda lo quería, y lo rondaba con sus sonrisas, pero le sacó porque era agresivo, y no le fuera a dar sus golpizas.
Al final hizo su caprichito, la muerte se llevó a Montero, pero ni en el infierno se compuso, pues dicen que sigue de embustero.
/amc
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