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La muerte de un escocés a causa de la gripe A(H1N1) hizo sonar la alerta en Europa, que registra así el primer deceso en la región.
El fallecido, también primero fuera de América, se encontraba hospitalizado y reportes médicos aseguran que padecía otros problemas de salud.
En Escocia se registran hasta hoy más de 450 personas infectadas por la nueva dolencia, clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en fase de pandemia.
Se estima que a nivel global hay unos 27 mil 737 casos confirmados por laboratorio, en 74 países, siendo Estados Unidos el más afectado.
El pasado 11 de junio, Margaret Chan, directora general del organismo internacional, declaró la fase de pandemia, al elevar el nivel de alerta al máximo de seis, debido a la imparable expansión geográfica del patógeno.
No obstante, la experta manifestó que por ahora se trata de "una pandemia moderada" en cuanto a la gravedad de los pacientes.
También explicó que el virus H1N1 es una cepa nueva, que no había circulado anteriormente en la especie humana, es muy contagioso y se propaga fácilmente entre las personas. Destacó que se considera inevitable que aumente la expansión y que ninguna pandemia había sido detectada antes con tanta precocidad ni observada tan de cerca, en tiempo real y desde su inicio.
El mundo puede cosechar ahora los beneficios de las inversiones que ha realizado durante los últimos cinco años preparándose para una situación como ésta, acotó.
Por su parte, los laboratorios suizos Novartis anunciaron la producción de un lote de vacunas contra el virus A(H1N1) el cuál será utilizado para realizar ensayos clínicos.
La farmacéutica señaló que prevé tener disponible el medicamento en el próximo otoño.
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