En el último año 5 mil 106 jóvenes de las escuelas públicas de bachillerato dicen haber sufrido algún tipo de secuestro en México, de acuerdo con una encuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Los estudiantes se convirtieron en uno de los principales actores de la violencia, pero al mismo tiempo de quienes delinquen en nuestro país, ya que por una parte, 510 mil 600 estudiantes (13.8 por ciento) de un total de 3 millones 700 mil alumnos de las preparatorias se dijeron víctimas del secuestro, violaciones, robo o asalto, riñas o peleas, incidentes de tránsito y detenciones. Pero al mismo tiempo en este grupo de la población se encuentran parte de quienes comenten esos delitos, ya que poco más de 520 mil jóvenes dijeron formar parte de pandillas o haber realizado robos.
En la primera Encuesta Nacional Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media Superior, realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública entre jóvenes de 15 a 19 años de edad y que es representativa nacional, se encontró que 481 mil estudiantes dijeron formar parte de una pandilla.
Más de 5 mil dijeron haber sido detenidos por alguna causa, una proporción semejante dijo haber robado cosas con valor de más de mil pesos, 15 mil más realizaron robos menores a mil pesos, diez mil jóvenes confesó haber forzado cerraduras, igual número haber vendido drogas en el último año.
La Encuesta que se levantó entre los estudiantes de los bachilleratos dependientes de la SEP como el Conalep, Colegio de Bachilleres, Agropecuarios, Tecnológicos e Industriales; de los gobiernos estatales y los que se encuentran administrados por las universidades públicas del país; aborda 12 temas en torno a la forma en que los jóvenes viven, sus relaciones familiares, su estado de ánimo, el noviazgo, su comportamiento sexual, el ambiente social, pero también sobre su seguridad.
Tan sólo el número de violaciones que dijeron vivir suma a poco más de 5 mil 100 jóvenes, pero no lo comentaron o lo denunciaron.
En la escuela los jóvenes no sólo dicen vivir problemas entre compañeros, reprobar materias fastidiar al profesor o responderle de forma agresiva, sino también romper las ventanas de la escuela, pintar o dañar la escuela.
Tanto hombres como mujeres dicen haber participado en peleas, 12 por ciento en el caso de los jóvenes y 5 por ciento de las mujeres de bachillerato.
La violencia que viven los jóvenes inicia en su propia casa y además de recibir por parte de sus familiares, insultos, jalones de brazo o de pelo, sacudido, empujado, abofeteado y pegado con cinturón, lazos o cables, el 6 por ciento dice haber sido amenazado de muerte con arma fuego, amenazado con navaja o cuchillo.
Los jóvenes consideran que “la violencia forma parte de la naturaleza humana” y que se justifica agredir a alguien más que les quitó algo.
Poco más de 2 dos millones 405 mil jóvenes dijeron que en su barrio o colonia existen pandillas, un millón 500 mil de ellos dijo haber visto que venden droga dentro de la escuela o que sus compañeros llevan algún tipo de arma.
En esa misma Encuesta la SEP ubicó que Baja California, Sonora y el Distrito Federal son las entidades en donde 1 de cada dos estudiantes de bachillerato han visto que sus compañeros portar armas en el entorno escolar.
Mientras que en Zacatecas, Veracruz, Guerrero, Aguascalientes e Hidalgo son los estados donde los jóvenes viven esos mismos fenómenos de portación de armas, violencia, consumo y acceso a las de drogas en proporciones más bajas de todo el país, que van del 7 al 35 por ciento.
CRUDA REALIDAD
La SEP encuestó a 3 millones 700 mil alumnos.
- 6% de jóvenes afirma haber sido amenazado de muerte
- 12% de varones reconoce haber participado en peleas
- 2 millones 405 mil jóvenes dijeron que en su barrio hay pandillas
- 1 millón 500 mil de ellos han visto venta de droga en la escuela
amc