VOTO 2018

Obrador conquista el norte de México

“Llevamos muchos años amándolo, ahora no hay quien le quite el triunfo”, resume una seguidora de AMLO.



Obrador conquista el norte de México

(Twitter)

Con silbatos alentaban al candidato.

17/04/2018 11:04 / Ciudad Obregón, Sonora

Una mujer que lo venía siguiendo desde Mexicali estalló de la emoción de tenerlo cerca. Aunque estaba agitada gritando toda clases de consignas a favor de Andrés Manuel López Obrador, su voz recia y potente que aveces combinaba con un pitillo rosado que sonaba comn intervalos para que se hiciera notar más, nunca se quebró:

“Quítale la pensión a los expresidentes, a todos, bola de güevones, Enséñalos a trabajar como tuuuuu”.

Carmen Vega, rubia ojiverde de larga cabellera, enseguida se hizo de un cúmulo de seguidores que le secundaban en sus consignas; a otros les causaba risa su estruéndosa y original manera de demostrarle cariño a AMLO, pero ella no bajó la guardia. 

“Tienes güevos, eres un chingón; te queremos”.  El pitillo rosado que sonaba y que retumbaba entre la vocinglería, combinado con una espontánea sonrisa pícara, hizo que la caravana de seguidores que despedían a AMLO, se botaran de la risa cuando le lanzó otra frase: “Ya te dí permiso. Regrésate pa´ la casa”.  

Pero Carmen de plano se voló la barda cundo le gritó a López Obrador: ¡¡hazme un hijo!! 

La gente que en medio del tumulto estaba despidiendo a Andrés Manuel y a Marcelo Ebrard, quienes a bordo de la Suburban negra Iban saliendo a vuelta de rueda del Bosque de la Ciudad, ubicado en las afueras de San Luis Rio Colorado, no desistió de su afán y lo persiguió hasta la salida.

Del otro lado de la calle, donde avanzaba la caravana luego de terminar la entrevista del “chacaleo” con los enviados de los medios nacionales, un hombre de color, casi un gigante de dos metros de estatura, vestido de traje tipo pastor evangélico, biblia en mano y encaramado en la parte superior de una camioneta Van, le lanzaba bendiciones al tabasqueño.

“En el nombre de Jesús bendecimos tu vida. ¡Aleluya! Para que se haga realidad la equidad y la justicia del país y del mundo”.

Obrador se daba tiempo para todo. Lo mismo recibía cartas con peticiones de todo tipo, que baja el vidrio de su camioneta para que los chavos que lo perseguían, se tomaran una selfie.

Antes, en el mensaje que dio en el templete donde presentó a Marcelo Ebrard y a Alfonso Durazo, Andrés Manuel López Obrador a los norteños de esta región fronteriza, les prometió que a partir del primero de diciembre, después de tomar posesión como Presidente de México, le bajaría el IVA a un 8% y les igualaría el gas, la gasolina y La Luz eléctrica a como está del otro lado, en los Estados Unidos.

Y ante los anuncios de Obrador, la gente estallaba de jubilo, con porras y aplausos y los ¡Te queremos, peje, te queremos!  ¡Te queremos, peje, te queremos!

A López Obrador se le endulzan los ojos cada vez que va a lanzar una frase tabasqueña. Su rostro le cambia y como si estuviera en sus históricas concentraciones en la Plaza de la Revolución de Villahermosa, invoca una consigna choca:

“No puedo decir el nombre de los candidatos locales, porque aquí están los del INE; como se dice en el béisbol, creen que no los estoy ’fildeando’.

Otra frase que acuñó en Tabasco cuando se enfrentó a Roberto Madrazo, hizo estallar de jubilo a sus seguidores: “Lo quiera o no lo quiera, Madrazo va pa’ fuera”.

La consigna está adaptada a sus nuevos tiempos:

“El primero de diciembre me van a tener que poner la banda. Lo quiera o no lo quiera, la mafia va pa’ fuera”

Al final, cundo ya el candidato se había ido, una dentista con la que se topó el reportero, de nombre Lourdes Moya, soltó una frase que refleja el por qué AMLO ya se echó a la bolsa a los norteños:  “tenemos muchos años amándolo; se la han robado dos veces, pero esta ya no”.

Un hombre “norteño hasta las cachas”, con sombrero, botas picudas y jeans de Mezclilla relavados, que acudió al mitin a verlo y escucharlo con sus dos pequeñas hijas, dijo otra frase premonitoria del triunfo en puerta: “no queremos que cuando sea presidente, venga con guaruras; queremos que venga solo, así como vino ahorita”.

Don Rubén Caro, un taxista de Mexicali, oriundo de Sinaloa, que es un líder de la Union de Taxis de la CTM local, confío al reportero, camino a la San Luis Río Colorado: “En mi familia somos más de 20 y todos vamos a votar por López Obrador. Es el único que lo merece, que vale la pena, porque mire cómo nos tienen estos cabrones”.

Así están los ánimos en el norte del país con el tabasqueño.