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Y el empresario, defiende el NAIM a capa y espada

El magnate mexicano tiene un contrato por casi 98 mil mdp en la obra del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.



Y el empresario, defiende el NAIM a capa y espada

(Especial)

17/04/2018 09:11 / Ciudad de México


El proyecto del nuevo aeropuerto está tasado en 13 mil 300 millones de dólares, y fue negociado y pactado en este sexenio de Enrique Peña Nieto.

Desde que se licitó la gran obra pública, la constructora CICSA (propiedad del empresario mexicano Carlos Slim Helú) ganó –junto con otras seis compañías– un contrato por casi 85 mil millones de pesos (aproximadamente 4 mil 700 millones de dólares) para construir el edificio terminal, el más grande de toda la obra magna.

Y el Grupo Financiero Inbursa (también propiedad del magnate de origen libanés), a través de vehículos que incluyen a la Afore Inbursa, adquirirían alrededor de 13 mil millones de pesos (unos 702 millones de dólares) en certificados del fideicomiso de inversión especializado en infraestructura creado para financiar parte de la construcción de un nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

El mismo Slim Helú reconoció que dos de sus empresas –CICSA y FCC–, participan en la obra, y aseguró que no han incurrido en actos de corrupción. Oficialmente, las firmas de su propiedad participan con un ocho por ciento del total que se invierte en las obras del nuevo aeropuerto.

LA MANO DE CARSO

Medios empresariales reportan que Carso Infraestructura y Construcción (Cicsa) es una empresa nacional que pertenece a Grupo Carso, uno de los consorcios industriales, comerciales y de servicios más grandes de América Latina, propiedad de Carlos Slim. 

Y actualmente Cicsa tiene la adjudicación para construir la pista 3 del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, junto con GIA+A, Promotora y Desarrolladora Mexicana (Prodemex) y La Peninsular.