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Terminan por hundir a Medina Sonda

César confirmó que visitó a Martín Alberto en el Creset y desde ahí recibió instrucciones.



Terminan por hundir a Medina Sonda

(Especial)

Su ex esposo la mandó presuntamente a asesinar desde el Creset.

25/02/2018 08:37 / Centro, Tabasco

En el segundo día del juicio por el homicidio de Emma Gabriela Molina Canto, declaró una pieza clave: César R.B., quien fue el enlace de Martín Alberto Medina Sonda con el exterior, y quien recibió el dinero para pagar a los sicarios.

La audiencia inició a las 10 de la mañana; el testigo dio detalles de su participación, y señaló a los tabasqueños J.M.A. y O.M.L.T. como las personas que contrató el “Cachorro” para matar a Emma Gabriela por orden de Medina Sonda.

Indicó que en 2006 conoció a Medina Sonda en Ciudad de México, cuando laboraba como chofer en un hotel en la zona de Polanco.

El testigo relató que en 2016, cuando Martín ya estaba preso en el Cereso de Tabasco por lavado de dinero, mantuvieron comunicación vía telefónica. “En agosto de 2016 me dijo que acudiera a visitarlo al penal de Tabasco”.

Desde esa fecha comenzaron a planear la ejecución de Emma Gabriela. César viajó a la ciudad para buscar a sus hijos, y montó guardia durante horas en la secundaria Vadillo.

Al ver a la mujer la siguió, y supo dónde vivía.

“(Medina Sonda) Me dijo que una persona me contactaría para ponerse de acuerdo conmigo, y le dio mi teléfono”, señaló.

En octubre de ese año lo contactó “Cachorro”, quien sería el encargado de la ejecución de Emma.

En noviembre de ese año “Cachorro” y él viajaron de Ciudad de México a Mérida para conocer físicamente la casa donde vivía Emma con sus hijos. El declarante aseguró que Medina Sonda le depositó 30,000 pesos para sus gastos.

En enero de 2017 fue al Cereso de Tabasco para visitar a Medina Sonda, y él le dijo que le darían un “estáte quieta” a su ex mujer.

A principios de marzo, “Cachorro” contactó de nuevo a César, para informarle que a finales de marzo tomarían acción, debido a que ya tenía la gente que haría “el trabajito”.

El lunes 27 al mediodía, César trasladó en un Uber —que había rentado en 2,500 pesos— a los sicarios y a “Cachorro” hasta la vivienda de Emma. A las 3:30 de la tarde se concretó el crimen contra Emma, el cual fue presenciado por los hijos. “Yo no vi la ejecución, ya que en ese momento volaba a México, salí del aeropuerto a la 1:30 de la tarde”.

César indicó que entregó los 600 mil pesos a “Cachorro” el lunes por la mañana, horas antes de la ejecución. 

Aseguró que decidió participar en el crimen por agradecimiento a Medina Sonda, ya que lo había ayudado en momentos difíciles.

Luego no volvió a tener comunicación con Medina Sonda, hasta que fue detenido y trasladado a Yucatán para enfrentar el proceso. 

El acusado, al no tener una participación directa con el homicidio y al acreditar el estado de salud que guardaba, se le concedió el beneficio de oportunidad: a cambio de que colabore con la autoridad ya no estaría sujeto a proceso penal, sería testigo protegido.