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Hacer deporte y trabajar ¿es compatible?.

Es posible realizar ambas actividades si se crea una rutina organizada.



Hacer deporte y trabajar ¿es compatible?.

(Tabasco HOY )

Hacer ejercicio es fundamental para mantenerse saludable y al mismo tiempo moldear la figura.

30/01/2018 14:33 / Centro, Tabasco

Hacer ejercicio es fundamental para mantenerse saludable y al mismo tiempo moldear la figura. Para los trabajadores no siempre es sencillo establecer una rutina deportiva.

La clave está en el tipo de ejercicio elegido.
Al final de la jornada de trabajo, es habitual sentirse cansado y pensar únicamente en volver a casa y recostarse un rato. Sin embargo, para tener más energía y que este sentimiento de cansancio no sea tan invasivo, lo recomendable es hacer ejercicio.
En el caso particular de los trabajadores, lo más difícil es hacerse un tiempo para efectivamente dar el primer paso hacia una vida más saludable. Sin embargo, cuando se logra los beneficios comienzan a aparecer, especialmente para aquellos trabajadores con empleos sedentarios.



¿Como hacer deporte y trabajar?
Si eliges una actividad como caminar o correr, perfectamente puedes idear una rutina organizada y no sentir ningún tipo de impacto o cambio en tu vida laboral al incorporar las actividades deportivas.

Tienes, básicamente, dos opciones: o te levantas más temprano y realizas tu rutina antes de ir a la oficina, asegurándote de tener el tiempo suficiente para asearte y llegar al trabajo a tiempo o la realizas al volver de la oficina. En el primero de los casos, contarás con un impulso de adrenalina extra antes de comenzar el día que puede ser de gran utilidad en el trabajo.

Sin importar la opción que decidas elegir, lo importante es que te marques horarios y objetivos para realmente asegurarte de cumplirlos. Estos pueden ser firmes, pero lo recomendable es que sean flexibles para que no interfieran con tu trabajo. Es decir, mientras cumplas tu tiempo de ejercicio diario no importa si hoy lo haces por la mañana y mañana por la tarde.

Comienza poco a poco, cambiando hábitos diarios por hábitos más saludables, como elegir las escaleras en lugar del ascensor, caminar al trabajo o volverte corriendo desde la oficina a tu casa. Empieza poco a poco y verás como al final puedes lograr la armonía necesaria para hacer las dos cosas.