VIVIR BIEN

Aqueja en Navidad síndrome de la silla vacía

Estas fiestas pueden afectar psicológicamente a quienes han perdido a un ser querido.



Aqueja en Navidad síndrome de la silla vacía

(Especial)

Gestionar el duelo y la pérdida en Navidad es también reflexionar sobre el tipo de apego que tenemos que apreciar en estas fechas.

07/12/2017 05:07 / Centro, Tabasco

Las fechas navideñas son en principio momentos de alegría, expresión de afectos y reconciliaciones, pero hay algunas personas que tienen dificultades para experimentar estos días manteniendo un buen estado de ánimo, debido al síndrome de la silla vacía.

El cual se refiere al sentimiento que aparece ante la pérdida de una persona especial, puede ser un familiar, una amistad, hermanos, etcétera.

¿QUÉ ES?
El síndrome de la silla vacía es el sentimiento de pérdida generado por lo que se percibe como una ausencia significativa, algo que además cobra una especial intensidad, en un ambiente que se supone que debería ser alegre y festivo, como una cena. Es por eso que este concepto va ligado a la idea de duelo psicológico.

Una ausencia notoria en la mesa puede desencadenar un proceso de duelo psicológico, aún cuando la persona que falta no ha muerto. Esto es así porque en el síndrome de la silla vacía la palabra clave no es muerte, sino soledad.

La silla vacía es un testimonio silencioso de que existe un vacío en la mesa que hace que estemos un poco más aislados del resto de las personas que antes.

El síndrome de la silla vacía puede ser muy difícil de superar, si entendemos que las únicas presencias válidas son las de un grupo que puede ir perdiendo integrantes con el tiempo.

Gestionar el duelo y la pérdida en Navidad es también reflexionar sobre el tipo de apego que tenemos.

RECOMENDACIONES:
»» No aislarse ni permanecer todo el rato en silencio: interactuar con las demás personas que comparten mesa y realizar aportaciones a la conversación, incluso si ésto no apetece.

»» Reinterpretar la manera de percibir el espacio físico que antes ocupaban en la mesa las personas ausentes, de manera que una silla vacía no sea sinónimo de pérdida y tristeza. Ésta es una de las mejores formas de construir resiliencia.

»» Evitar el uso de sustancias para abstraerse de los recuerdos que generan tristeza y malestar, y utilizar fármacos sólo en la medida en la que los recete un médico. Este punto es de suma importancia para que el duelo se cronifique, y que no se transforme en serios problemas en muchos aspectos de la vida.

»» En caso necesario, acudir a terapia psicológica para identificar necesidades concretas, y facilitar la realización de los pasos descritos anteriormente.