NOTICIAS

Lavrov y Videgaray niegan intervención rusa en elección 2018

El ministro ruso destacó que ‘Ni RT ni otros medios ni el Estado, interfieren en los procesos internos de otros países’



Lavrov y Videgaray niegan intervención rusa en elección 2018

(Agencias)

17/11/2017 14:48 / Ciudad de México

Los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia y México, Serguéi Lavrov y Luis Videgaray, respectivamente, rechazaron las especulaciones sobre la presunta intención de Moscú de interferir en las elecciones presidenciales mexicanas de 2018 y abogaron por seguir impulsando la amistad entre los dos países.

El Gobierno mexicano no tiene ninguna evidencia que valide esta hipótesis", dijo Videgaray tras reunirse en Moscú con Lavrov, al ser preguntado por la polémica desatada en los últimos días en México por algunos medios, expertos e incluso políticos.

Rusia y México "son naciones que se respetan y que tienen vínculos importantes", comentó Videgaray, quien destacó "la admiración" que sienten los mexicanos hacia los rusos y la "gran amistad" que une a los dos países.

El titular de Exteriores mexicano incluso se permitió bromear, al comentar que tampoco México "tiene ninguna intención de interferir en las elecciones rusas" del próximo mes de marzo.

Lavrov, que debe responder día sí y día también a acusaciones sobre la presunta injerencia de Rusia en asuntos como las elecciones en Estados Unidos, Francia y Alemania, el "brexit" y más recientemente el referéndum secesionista de Cataluña- insistió en que todo es mentira.

Todas esas especulaciones, denunció Lavrov, parten de Estados Unidos, que tan sólo hace unos días obligó al canal de la televisión internacional rusa RT (antigua Russia Today) a registrarse como agente extranjero, tras acusarle de ser el instrumento de propaganda más dañino en las manos del Kremlin.

Ni RT ni otros medios de comunicación, ni ninguna otra estructura del Estado (ruso) se dedica a injerencias en los procesos internos de otros países", recalcó.

En el caso de México, agregó, el objetivo de los responsables de la supuesta difamación contra Moscú es "perjudicar las relaciones ruso-mexicanas, sobre todo ahora que se desarrollan de forma positiva".

Videgaray agradeció públicamente el apoyo de Rusia tras los seísmos que sufrió México el pasado mes de septiembre.

Tuve la oportunidad de reunirme con el ministro Lavrov en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York sólo un par de días después del segundo terremoto y lo primero que me dijo fue: '¿cómo podemos ayudar?'", recordó el canciller.

Este gesto, agregó, y el envío por Moscú de "un avión de carga muy grande con 34 toneladas de ayuda en especies a Acapulco (...) confirman que Rusia es un gran amigo de México".

Los dos ministros también destacaron, aunque sin entrar en detalles, la sintonía que tienen sus países en los distintos foros internacionales que comparten y en su postura sobre muchos de los asuntos de la agenda mundial.

Política aparte, el comercio entre Rusia y México va viento en popa desde hace casi dos años, después de que este país superara lo peor de la grave crisis económica que sufrió tras el desplome de los precios del petróleo, que llevó a una fuerte depreciación de su moneda y contrajo el consumo.

El comercio bilateral creció el año pasado hasta los mil 700 millones de dólares y desde entonces esa tendencia no ha hecho más que fortalecerse, tanto que sólo en los primeros ochos meses de este año ha alcanzado ya los 1.600 millones de dólares.

De hecho, el comercio fue el tema central de la reunión entre Lavrov y Videgaray, que estableció como prioridad de la política comercial mexicana en Rusia un impulso a la exportación de alimentos.

En este contexto -y coincidiendo con el Mundial de fútbol de Rusia el próximo verano en el que participará la selección mexicana- Moscú acogerá en esos días el festival cultural "Sabor de México".

La prohibición de importar a Rusia alimentos perecederos desde la Unión Europea, adoptada en respuesta a las sanciones occidentales contra Moscú, se presenta como una gran oportunidad para que los productos mexicanos se hagan un hueco en los supermercados rusos.