Los familiares de Alberto Ventura Chablé, quien se encuentra en Las Islas Marías, Nayarit, denunciaron que por haber participado en una marcha y enviado un escrito a la Dirección General de Prevención y Readaptación Social del Estado, donde junto con otros internos denuncian malos tratos y solicitan sean regresados a Tabasco, fue recluido en una celda de castigo llamada “La Marina” por un periodo de dos meses.
Ana Lizbeth Aguilar Córdova, de 31 años de edad, esposa de Alberto, dijo que fue hasta el pasado sábado cuando se pudo comunicar con su marido, ya que después de enviar la denuncia por escrito y manifestarse con unos 40 internos frente a la dirección del penal ubicado en la Isla María Madre, Nayarit, fue acusado de ser el cabecilla y encerrado en la celda de castigo donde sin luz permanece día y noche.
Explicó que su esposo le reveló que después de realizar una marcha y plantón el lunes 12 de octubre para exigir que sean regresados a Tabasco, y trascender la denuncia pública de los malos tratos, las autoridades penitenciarias de aquel lugar lo confinaron en “La Marina” una de las celdas de castigo que existen, entre otras llamadas “La Borracha” y “El Anexo”, donde solo cada sábado podrá realizar una llamada.
En tono preocupado, tanto la joven mujer como el padre de Alberto, Leonardo Ventura Hernández, indicaron que después de entregar la denuncia y solicitud de los reos tabasqueños, en la Dirección de Prevención y Readaptación Social del Estado, les indicaron que será hasta el próximo 5 de noviembre cuando le den una respuesta sobre si serán regresados o no a los penales de origen donde purgaban sus penas.
En el escrito-denuncia, los reos tabasqueños afirman que fueron llevados con engaños de que había mucho trabajo y que podrían vivir con sus esposas después de 45 días de observación, pero en el primer caso las compañías que trabajan en el penal en la reparación de viviendas solo les pagan 120 pesos a la semana, y a las familias que hicieron el esfuerzo de ir para quedarse les negaron la autorización de “convivencia” y se tuvieron que regresar.
Alberto Ventura Chablè, de 36 años de edad, fue trasladado del Creset a las Islas Marías el pasado 14 mayo, junio con otros 40 internos, después de haber sido sentenciado a 16 años de prisión por el asesinato a balazos de dos jóvenes en esta villa, su esposa viajó hasta Mazatlán, Sinaloa, de donde salen los barcos de la Armada de México hacia el archipiélago penitenciario con el fin de quedarse, pero no la dejaron.