La costumbre de partir la rosca se origina en la Edad Media, y fue en Francia donde comenzó a celebrarse, cristianizando la costumbre de "elegir un rey de las fiestas".
La gente se reunía en la noche familiar alrededor de una rosca de pan dulce adornada con azúcar y frutas cristalizadas, en la que habían escondido, no un niñito como ahora, sino un haba, y se cree que representaba el “esconder” al Niño Dios para protegerlo de Herodes, el problema era que muchos se tragaban el haba y ahí se terminaba toda la tradición, por lo que se empezaron a colocar niñitos de pasta, porcelana o plástico.
Receta tradicional
Ingredientes
- 4 huevos.
- 1 cdita de sal.
- 10 cditas de azúcar granulada.
- 1 cdita de levadura seca.
- 1/2 taza de agua tibia.
- 4 ó 5 tazas de harina cernida.
- 1 lata de leche condensada.
- 1 cdita de agua de azahar.
- 1/2 cdita de sal
- 1-2 tazas de fruta cristalizada.
- Muñequitos.
Preparación
- Disuelve la levadura en 1/2 taza de agua tibia, mezclada con dos cucharadas de harina y deja reposar por 15 minutos.
- Cierne la harina con azúcar (2 cditas) y sal, sobre una superficie plana, haz un hueco en el centro e incorpora la mitad de la mantequilla, huevos, yemas y agua de azahar, después amasa toda la mezcla.
- Agrega la levadura y sigue amasando, añade el resto de la mantequilla y amasa hasta lograr una textura suave y tersa.
- Unta mantequilla en un recipiente y coloca la masa, para que repose en un lugar tibio hasta que aumente su volumen.
- Extiende la masa formando una tira de aproximadamente 75 centímetros de largo y 20 centímetros de ancho, coloca los muñequitos y enrolla a lo largo.
- Coloca la tira en una charola engrasada y enharinada, dale forma de rosca uniendo las orillas, procurando que quede aplanada la superficie y déjala reposar hora y media.
- Barniza la rosca con yema de huevo, espolvorea azúcar granulada, decora con las tiras de fruta y hornea la rosca durante 25 ó 30 minutos a 200 grados centígrados hasta que dore.