|
Miles de familias que habitan en los nuevos desarrollos viviendísticos, así como fraccionamientos, colonias y asentamientos de la zona de la Isla a lo largo del río Carrizal, podrían perder su patrimonio si no toman las previsiones desde este momento, ya que a partir de los 7:40 horas de hoy lunes se empezaron a turbinar 2 mil 300 metros cúbicos de la presa Peñitas.
En una advertencia emitida a la radio local, el gobernador Andrés Granier Melo confirmó que el río Carrizal desbordará irremediablemente en un lapso de 20 a 22 horas, tiempo en que habrá de resentirse la inundación en la planicie tabasqueña.
Ubicó que las aguas del afluente penetrarán por un boquete de dos kilómetros, ubicado sobre el nuevo hospital “Juan Graham Casasús”, el cual no se construyó por cuestiones políticas y presiones de ciudadanos que se opusieron a la construcción del bordo marginal de concreto.
“Quedó un gran boquete que no se construyó de 2 kilómetros frente al hospital Juan Graham, en la ranchería Miguel Hidalgo donde está totalmente habitable. La gente no permitió que se hiciera, hubo una gran resistencia de la gente y evitó que se hiciera el muro”.
Esto, aceptó, pone en grave riesgo a toda la zona de La Isla de ese sector, fraccionamientos Estrellas de Buena Vista, Santa Elena, Bonampak, y todo lo que con lleve a esa gran parte de ciudadanos que viven en el municipio de Centro.
Indicó que acordaron realizar una barrera de costalería en esos dos kilómetros para proteger en algo a esa zona.
Granier comunicó también que las altas mareas por la fase lunar, que originan crestas máximas permitidas por arriba de los 60 centímetros, está provocando un tapón hidráulico que impiden que las aguas de los ríos desemboquen al mar, y eso retiene más las aguas.
mat
|